Sigo pensando em você

Definitivamente tus recomendaciones siempre resultan, no caminé y logré alcanzar a M en su casa, así que pude salir del DF ‘temprano’, justo cuando comenzaba la lluvia. Si un día me dices que estoy tan mal como para tirarme del puente más alto que encuentre, tal vez lo consideraré, quizá no difiera mucho del ahora… En el camino pensé mucho en ti y en cómo te veías, en lo raro que te sentí pero a la vez tan natural, en lo encantada que estuve escuchando y en cómo si hubieses hablado toda la tarde habría permanecido ahí sentada, mirándote y escuchándote cautivada. Tal vez hoy deba agregar a la lista de momentos en los que te pones serio, ‘los 27 de abril’, estaría después de ‘cuando tienes hambre’ o ‘cuando me regañas por no terminar la tesis y yo respondo con alguna evasiva estupidez’. No te pregunté si sentiste el temblor ayer, y también olvidé mencionarte un par de cosas que ahora ya no importan y que posiblemente algún día recuerde y te cuente para que sean olvidadas. En el camino me recriminé el no haber aprovechado el segundo que tuve para besarte el cuello, pura contención, me acordé de más discos nuevos que te daré cuando te vea, del menú a cocinar por si un día de estos comemos juntos. Mientras pensaba, cerraba los ojos y medio soñaba, también escuchaba a ratos a dos chicos que iban detrás y hablaban de Góngora y Quevedo con demasiado placer que me atrajeron sus comentarios nada desconocedores ni descabellados, no tendrían más de veinte años, me reí cuando uno le contaba al otro que alguien le había dicho que si había leído a Góngora era porque seguro no tenía nada qué hacer. Después me repetí arrebatadamente Tomás-Navarro-Tomás- Tomás-Navarro-Tomás- Tomás-Navarro-Tomás- Tomás-Navarro-Tomás. Luego me acurruqué todo lo que pude porque el autobús estaba fríamente acondicionado y recordé el ensayo del que hablaste y no debes tardar en enviarme, ya quiero leerlo… No me dijiste a qué hora lees el diccionario, tendré que llevar chocolates en todo momento, por si te encuentro…

Comentarios

Emilio Blanco dijo…
¿ya te dije que escribes muy bien?

tienes mucha suerte de tener una historia así para armar
G Velázquez dijo…
No sé si sea suerte, ni tampoco si podré terminar de armarla... a ver qué pasa...

gracias por la visita, saludotes marcianos
Anónimo dijo…
de 9:55am a 10:19am, café americano, galletas muy dulces

"Los pensamientos y sueños humanos... están provistos de partes externas endurecidas e invulnerables, que como un caparazón protegen de las leciones el hueso tierno."
SUK,DOCTOR ISAILO
Diccionario jázaro(Pavic, Milorad)
G Velázquez dijo…
Bien, llevaré el café y las galletitas, también azúcar, me pasearé por el Libro rojo esperando encontrarlo...

La historia del Dr. Suk es una de mis favoritas...

Beijos

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