Hoy hubo otro choque en la misma esquina de siempre, esta vez no traía la cámara a la mano, y ya cuando volví a salir se habían movido. Si no me creen pueden preguntarle al señor del restaurante, pues su coche fue el afectado. También tuve mi segundo encuentro con el Drácula poblano, no vuelvo a salir de mi casa sin la cámara.... No llevaba ni 24 horas aquí y Puebla me da esas sorpresas, así da gusto regresar. Pretendía contarles lo de Drácula y otros divagues, pero estoy en el Italian de siempre y hace unos minutos llegó un güero que habla inglés con un acento chillón y extraño, cuando pronuncia algunas palabras pareciera que tiene voz de mujer -como cuando dice That's a good question-, tiene los ojos desorbitados y ojeras profundas, viene con dos jóvenes a las cuales les dice my students, y bueno, me da ansias seguir aquí, está frente a mí y me mira fijamente mientras les dice cosas entre español e inglés, siempre al final de cada frase dice ooook? -eso me recuerda al maestro de South Park, jo-. Probablemente está viendo algo detrás de mí y a mí me da la sensación de que me observa fijamente mientras enuncia frases retorcidas en inglés a lo que las mujeres responden, yes yes, ok, soooo.... El caso es que me da miendo, tiene finta de asesino serial de mujeres. Por cierto, los terroncitos de azúcar regresaron al Italian, o por lo menos a este, eeeeh!!!!, jo, aunque no le ponga azúcar al café, es bonito tenerlos otra vez...
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