
Aunque tengo demasiadas cosas qué hacer como para ir al cine, fui a la cinemateca porque hay un ciclo de Woody Allen. Lo mejor es que comenzaron con Manhattan, a pesar de haberla visto un titipuchal de veces no podía dejar de verla en grande. En el camino de mi casa a la casa de la cultura comenzó a llover, el viento refrescó lo que quedaba del día bochornoso, fue un comienzo delicioso. Es extrañamente encantador lo que me pasa con esta película, porque a pesar de que ya sé qué va a pasar o qué van a decir me sigue fascinando, me sigue dando risa, me sigue provocando un poco de
saudade, me sigue pareciendo genial; esta vez me sonó un poco a una conversación que recién tuve...
Comentarios
à bientôt!
Sí, me gusto mucho ese post, de cierta forma últimamente había estado hablando de eso con un amigo, aunque tú lo supiste decir mejor, jeje.
Cat Power seguro regresará, esperemos que sea pronto...
=)
Buen fin de semana.