Siempre he querido tirar una botella con un mensaje al mar, seguro es una de las cosas más cliché y trilladas en el mundo, no me importa... Si ahora pudiera hacerlo, lo escribiría para nadie, serían letras alborotadas y sin sentido, dispersas, pero quizás lograría que las ansias y ese "no-sé-qué" desaparecieran, se esfumarían un instante.
Podría dirigirlo a alguien que ahora está a quince minutos del mar, a él podría decirle eso que (le/me) escribo en la mente, le contaría que sufro de "nostalgia del presente", y también, diría otra vez: No eres, no serás, no has existido,/ y sin embargo sé que te conozco;/ por tu vida de ausencia reconozco/ que mi tacto viajó por tu sonido...No sé, da igual, seguro no irá al mar, yo menos. La imagen del destinatario da igual, después tal vez se desvanezca o decida olvidarla, enterrarla, es un "tú" imaginario que he creado, que he estado inventado al invocar reiteradamente su figura, al pensarlo, al repetirme eso que quieor que sea y que quiero creer que fue, y en realidad no es, no fue y no será.
Me pregunto si alguna vez él lo habrá hecho,
o alguien yo que conozca.
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