Imago Prima

Alí Calderón Imago Prima Universidad Autónoma de Zacatecas, México, 2005, 104 pp.
Suele decirse que la primera impresión nunca se olvida, la mayoría de las veces es cierto, pues ¿cuántas veces ha dependido de la primera impresión el que entablemos –o no- una conversación, amistad, o relación? Lo mismo sucede en la literatura, cuando nos enfrentamos por primera vez a un autor, siempre nos queda en la memoria el sabor de las primeras letras que leímos, si nos gustó o no, si nos emocionó o si pasó sin pena ni gloria; muchas veces así nos vamos haciendo de nuestros imprescindibles. Con Imago Prima, Alí Calderón nos deleita y emociona con su primer poemario para provocarnos esa primera impresión.

El poeta, nacido en los ochenta, fue becario de la primera generación de la Fundación para las Letras Mexicanas. En 2004, con Imago Prima ganó el “Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde”, otorgado por la Universidad Autónoma de Zacatecas.

El libro contiene 56 poemas, repartidos en cinco secciones. Basándose en los arquetipos de Jung, Calderón desarrolla dentro de las características del arquetipo correspondiente, sujetos poéticos que desbordan emociones intensas y espontáneas, introduciéndonos en un universo poético que nos atrapa desde las primeras líneas.
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Ánima [1] Quince poemas que a través de una voz poética masculina -y un tanto misógina-, exaltan la belleza femenina, nos hablan de dolor, amor, nostalgia, desamor, soledad, deseo. Logra despertar la sensualidad utilizando el verso libre, haciendo uso de un lenguaje claro y sencillo, pero no por eso simple, como en el poema XIII [Tes Mots]. La intertextualidad se hace evidente al encontrar referencias al poeta romano Catulo, a su musa Lesbia, a Penélope, a Ulises, a Helena de Troya, todo esto combinado con elementos contemporáneos, que concurren en una resignificación simbólica de estos personajes, vr. gr. “Es curioso Penélope / que en estas bellas playas / al hacer el amor / conozca por fin la simplicidad / del infinito” (pp. 25). Ánima comienza a desbordar la pasión contenida en todo el libro. k
Sombra [2] Los diez poemas que conforman esta sección, nos remiten a la antipoesía, se construye una poética que va en contra de lo exquisito y retorcido, contra el snobismo intelectual y oficial, no por esto utiliza un lenguaje simple y vano, por contrario, se vale de un lenguaje culto y preciso. La temática es oscura, refleja un dolor desgarrador, crudo, y a la vez perverso, claro ejemplo es [Profanaciones] I: “Esta maldita carraspera de tequila / y alcohol del noventa y seis / las llagas que carcomen mi cuerpo / lacerado / todas las picaduras y ronchas / que llevo a cuestas: / cruda de perfume que hace harapos mis entrañas.” (pp. 37). También pueden encontrarse destellos eróticos, como en el poema VII: “Mi amargo irrestañable semen / insoluble azogue en tu entrepierna / buscando / de nuevo / su cauce natural.” (pp. 43). Sombra representa la herida por la que respira el poemario. l
Trickster [3] Son diez los poemas que suceden a Sombra, el tono irreverente se presenta en cada uno, tal como este arquetipo de Jung, el sujeto poético en Trickster se burla hasta de sí mismo: “Refinamiento de los poetas: / ajotamiento de los hombres.” (pp. 58). El lenguaje es arriesgado, pues combina palabras que no se encuentran en el habla coloquial con otras que escuchamos cotidianamente. Por ejemplo, en V [Oxímoron]: “Oxímoron / reinita chula / es llamarle / pilín o periquito / a este monstruo / mío / incluso / con Gotzilla / comparado.” (pp. 55). Retoma algunos elementos intertextuales de la época romana, por ejemplo, focalizar al sujeto poético como si fuera Ulises, hablándole a Penélope: “Todo es diferente desde que me fui: / otra es la bahía de Ítaca, / sus playas son otras, / otros sus habitantes. / Tú, Penélope, en cambio, / sigues siendo la misma / putilla closetera.” (pp. 53). Trickster nos provoca sonrisas con sus versos.
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Sí mismo [4] Esta sección toma como pretexto distintos lugares del mundo para evocar un ambiente bucólico y reflexivo, en el cual el sujeto poético regresa a su yo interno, para establecer un diálogo íntimo. Los temas de estos diez poemas, son la belleza, la armonía, la totalidad, vr. gr. [Basel]: “Pasa el faisán por el jardín de los abetos: / contempla sus frondas, el verdor. / Fluye incesante el agua del aljibe.” (pp. 66). Igualmente nos evoca imágenes inefables que logran que la intensidad poética permanezca: “De leche es el mar bajo el reflejo de la luna: / el semen del tiempo ha preñado la marea.” (pp. 73). Sí mismo constituye el espacio más etéreo y volátil de todo el poemario.
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Massa confusa [5] En este apartado, podemos encontrar una propuesta interesante y diferente, ya que los once poemas están escritos en español antiguo, se presenta la inmutabilidad del signo lingüístico del que hablaba Saussure, pues encontramos palabras del español antiguo que persisten en el español actual. La temática principal gira en torno a la recuperación del amor cortesano, es por esto que hay una especie de anulación del tiempo. Encontramos versos de arte mayor y menor, así como dos sonetos sin rima, entre otras estructuras clásicas. Apreciamos varias combinaciones de palabras que crean una ambigüedad lúdica: “La dulzura de los sus pechos / e la tibieza de los sus muslos / fundan el summum bonum / d’aquesa eternidad / a la que fervientemente aspiro.” (pp. 93). Destaca por su intertextualidad el poema VIII, pues se remonta a la época de la conquista: “En trece días del mes de febrero / año de mil quinientos diez y nueve años / Hernando de Cortés vino a la isla de Cozumel…” (pp. 98). En Massa Confusa, apreciamos la creatividad y vivacidad del poeta. Sin lugar a dudas, Imago Prima consigue cautivarnos a cada momento, es un libro que debe ser leído pues en él habitan versos que logran despertar nuestros sentidos, atraparnos y encantarnos. Seguramente esta bien lograda primera impresión, ocupará un lugar privilegiado, situando a Calderón como una de las voces más intensas en la Poesía Mexicana actual.

G. Velázquez

[1] El ánima es una instancia de naturaleza femenina al interior de la psique del hombre. Funciona como un modelo que prefigura la conducta con las mujeres. En la relación amorosa, esta imagen es culpable de la absoluta fascinación y de la acerba misoginia. El arquetipo, de modo insondable, potencia la intensidad del sentimiento. (pp.11) [2] La sombra es una imagen que caracteriza las zonas oscuras de la personalidad. El arquetipo es bandera y portavoz de lo reprimido por el yo: sentimientos vergonzantes, sueños prohibidos, deseos e intenciones acalladas. Es una imagen angustiosamente peligrosa, artera y destructiva. (pp.33) [3] El trickster es el pícaro, el bufón, el bromista del aparato psíquico. Deriva directamente de la sombra y, como ésta, mantiene una estrecha relación con los sentimientos más peligrosos y oscuros del inconsciente. A través del humor y la vulgaridad reacciona ante la distorsión de la psique. Su objetivo es molestar, incomodar, producir escozor. (pp.49) [4] El sí-mismo es la entidad más compleja y desarrollada de la psique. Es la plenitud absoluta, el círculo sin circunferencia, la inefable perfección. Su imagen refracta la totalidad en cada instante. (pp.63) [5] En las inciertas aguas de lo inconsciente colectivo no existe el tiempo. La simultaneidad gobierna todas las relaciones, la conjunción entre arquetipos. Por medio de la lengua se tematizan los contenidos de la psique. Sólo en la lengua podemos vislumbrar lo simultáneo. (pp.87)

Comentarios

Muy lindo blog..
Una pregunta: ¿En donde puedo adquirir ese libro?
Te lo agradeceré mucho!!

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