Luego de un viaje pesadísimo Cuernavaca-Querétaro (nuuuunca se vayan directo en autobús, es horrible), por fin en casa de mi madre releía encantada Estas ruinas que ves, cuando pasada la media noche, mi hermano F me llamó argumentando que se le habían perdido las llaves de su casa y quería que le prestara las mías, ni siquiera sabía que él estaba enterado de que acababa de llegar a Querétaro unas horas antes, se me hizo lo más raro del mundo y sospechoso pues es muy cuidadoso con todo, total, le abrí y extrañamente se puso a hacerme plática parado en la reja, luego me dijo que entraría al baño y justo cuando estaba por cerrar vi que alguien se acercaba directo hacia la puerta, pensé que era un ñor que traía malas intenciones y me apresuré a jalar la reja, de cualquier forma me le quedé viendo para ver qué hacía, era J, mejor conocido como P, mi hermano el mayor, quien había llegado desde Madrid de sorpresa -claro que estuvo antes una semana de incógnito tomando color en Cancún porque los vuelos que llegan ahí son más baratos-... Tenía casi 5 años de no verlo, así que sentí que quizá estaba teniendo una alucinación fuerte... Él me había dicho, en secreto, que tal vez vendría, pero después argumentó tajantemente que le había salido trabajo, que el dinero, blablablá, un montón de cosas que me parecieron sospechosas, imaginé que tal vez vendría 'de sorpresa', mas nunca me esperé que fuese tan pronto estaba pensando más en Cuévano y esperando con ansias estar ahí... No pude dormir, la doble emoción -la llegada y el día siguiente- me provocaron insomnio... total, las vacaciones que no me merezco tendrán que alargarse...
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Comentarios
No olvido, que el fué el primero en celebrar lo de "doña ruda"
saludos a todos y un abrazo.
Les doy los saludos...
A ver si cuando pasemos por Puebla nos vemos un ratito
abrazos, doña ruda!