La forma más “indirecta” de preguntarme si estaba involucrada sentimentalmente/o lo-que-sea: ¿cuándo fue la última vez que besaste violentamente, impetuosamente, a alguien?

No lo pensé, respondí la fecha exacta, no sé qué más dijo mi gesto, pero no se agregó nada más. Lo bueno (para mí) fue que mi gesto no reveló la otra parte de la verdad: sí, lo besé con vehemencia la última vez que lo vi, no obstante, es pasado, no me encuentro involucrada “así”, el arrebato fue una más de nuestras despedidas definitivas. Ventajas / desventajas de lo indirecto: verdades a medias.

Comentarios

Entradas populares