y tú, ¿de qué tienes cara?
Hace rato caminando hacia mi casa, un señor me detuvo y me dijo: Tú tienes cara de que te gusta la poesía. Te gusta la poesía, ¿verdad?... Entonces de inmediato pensé que era uno de esos poetas tristes que venden sus poemarios en la calle, y que, confieso, nunca compro después de que una vez en Querétaro le regalé 25 pesos a un señor que escribe pésimo -y no se diga del tipo desagradable de los shorts que anda rondando todo el centro de Puebla vendiendo fotocopias infestadas de faltas de ortografía, quien por cierto te insulta si lo mandas a volar, Reny no me dejará mentir, pues una vez que estábamos en cierto café-librería hablando de tesis, maestrías, libros, maestros y vastos tópicos, de sobra interesantes -así como es Ren-, nos importunó con su mal aliento y desagradabilísima presencia -... Así que me limité a medio dibujarle una mueca-sonrisa, esperando a que comenzara la cantaleta y me ofreciera el producto en cuestión; sacó un librito delgado de una especie de morral de lona gris, y lo puso en mis manos. Automáticamente le dije: Perdone, pero ahorita no traigo dinero-ayudó que sólo traía las llaves en la mano-... Pero él, sólo se sonrió y diciendo: no, no, se lo regalo, usted tiene cara de que le gusta la poesía, se cruzó la calle.

Comentarios
Qué suerte, Gina, qué suerte que te sucedan esas cosas, cosa aparte es que el poeta sea bueno.
Palabras gastadas.
O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
Que chega a fingir que é dor
A dor que deveras sente.
E os que lêem o que escreve,
Na dor lida sentem bem,
Não as duas que ele teve,
Mas só a que eles não têm.
E assim nas calhas de roda
Gira, a entreter a razão,
Esse comboio de corda
Que se chama coração.
Traducción -por si no fue claro-::
El poeta es un fingidor.
Finge tan profundamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.
Y quienes leen lo que escribe
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive,
Sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.
F.P.
Traductor traidor.
otra vez saludos.
Sr. anónimo, si acaso anda muy exquisito con eso de las traducciones. Que tampoco que le hace nada de justicia...
Doña ruda: qué bueno que pasa por acá, saludotes y ahora sí espero que pronto nos tomemos ese cafecito tan prometido...
Me gustaría verte para saber si se te nota lo ca(n)sado, cuídate la panza, no queremos que termines como los primos, del acento no hablamos, porque con eso ya te perdimos...