Él es Kobe
Le gusta devorar pizzas enteras de pepperoni, de preferencia deben estar recién hechas y justo encima de la mesa; también le gusta destruir los recibos de la luz y esconderlos abajo del librero del comedor; su mayor placer en la vida es estar echado en la cama mientras le rascan la panza.
Odia los días fríos, porque le provoca más flojera de la habitual; también odia a los motociclistas que entran a la privada, se enoja mucho mucho cuando los escucha, así como también le molestan mucho los chamacos que se ponen a jugar fútbol afuera de la casa, esos que se la pasan dándole balonazos al mosquitero, pero cuando a los mensos se les vuela el balón al patio -SU patio- goza al jugar con la pelota un rato y después, todavía más, al poncharla.
Generalmente se divirte gruniéndote y haciendo que le quites su pelota de goma, o también escapándose cuando alguien intenta bañarlo, pero su gran diversión, de lunes a viernes y a veces los sábados o domingos, es fastidiar a Laura -mi prima-.
Es, definitivamente, un lindo y buen perro ...lo extraño.

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