...¿Qué venía yo a hacer al Pont des Arts? Me parece que ese jueves de diciembre tenía pensado cruzar a la villa derecha y beber vino en el cafecito de la rue des Lombards donde madame Leonie me mira la palma de la mano y me anuncia viajes y sorpresas... Al (re)leer esto estaba sentada en el Yoloxóchitl, absorta en la lectura y en el "más allá", luego me llamó una mirada, lo bueno y casual es que nada tenía que hacer en el COLLHI, esperaba algo/alguien, es bien sabido que NADA pasa ahí, y precisamente es el mejor lugar para estar y esperar. La mirada me atrajo y me ruborizó, decidí seguir leyendo. ...Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Más tarde te creí... Decidí jugar a las casualidades con Cortázar, iría detrás de la mirada, sólo para saber su dirección, la mía sería siempre a la derecha: escaleras, derecha, pasillo, patio, portón, derecha, NADA. Luego rompí las reglas, izquierda, calle, izquierda, portón, patio, Café de Nadie, y justo ahí, estaba la mirada, a mi derecha.
Sospecho que va a ser un lindo verano...


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