666 (bis)

Con Morrissey en los oídos eufórica llegué al banco por el que siempre paso y está atascado... Ante los intentos fallidos para ir a comer con qq'un, decidí entrar a pagar de una vez lo que había postergado toda la semana. Ya no había más pretextos, pues media hora antes, un desconocido extremadamente amable y con buen acento me había ofrecido certezas, incluso esperanzas. El lugar, más concurrido que de costumbre, no tenía sillas disponibles, entonces me quedé en un rinconcito viendo a los desesperados. Me aburrí al poco tiempo. Saqué mi cartera con el número de cuenta y el billete a depositar. Fue entonces cuando me fijé en mi número de ficha. Me causó tanta gracia que estuve a punto de compartirlo con el señor que estaba junto a mí, pero desistí cuando vi que se estaba escarbando alegremente la nariz. Así que leí el resto de la ficha y noté que había otros tres 6, pero al revés. El número de la bestia dos veces en el mismo papel. ¿Se anulará al repetirse y se convertirá en número divino? El tráfico de gente fluyó más rápido de lo esperado, y adivinen en qué caja me tocó. En la 6. Ya se verá si la ficha representa un vaticinio favorable para mi malévolo plan o si, simplemente, el azar me hizo guiños con numeritos...

Comentarios

samuel dijo…
Y se lo contaste a tu banquero/a? ahí dice que quieren escucharte, que compartas con ellos tu experiencia en el servicio. Y por cierto, qué loquera con tu teclado que no puede escribir el signo de interrogación inicial (¿) correctamente. Se ve bonito, though.
G Velázquez dijo…
No, me moría de hambre y no quise detenerme a charlar :P
Creo que el signo sale así por la fuente, quién sabe, a mí también me gusta cómo se ve.

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