simultáneamente imaginario

Increíble cómo después de tantos expressos, éstos hayan sido los primeros en ser preparados al mismo tiempo y con la misma perfección. Crece la lista de sincronicidades. Sospecho que me aferro a ti porque sabes exactamente cómo me gusta el café, cuál me gusta, cuál no, en dónde sí, en dónde no. También creo que tiene que ver con esa forma de andar, siempre derecho, como un poema de Pessoa, y como a mí me gusta caminar volatilmente cambias la perspectiva de caminata -por eso a veces, cuando regreso sola a los mismos rumbos inevitablemente doy vueltas de vez en vez-. Seguro tiene que ver con las inagotables sorpresas, de siempre saber dónde encontrar, hacia dónde buscar; más con los paliativos ante los ataques de pánico y la contención de la sobrada euforia.  Supongo que es porque quelqu'un siempre se va a acordar. Aferrada me gusta más que atada.

Comentarios

Anónimo dijo…
Leía algunos post ya pasados, hay uno en el que dices que nos falta una de tus ciudades por caminar, Cuévano. Hace ya algunos años que anduvimos por ahí, creo que por ti me gusta más que antes.
Por cierto, ese café estuvo realmente bueno.

Quelqu'un
G Velázquez dijo…
=)
fue un buen miniviaje, aunque faltó caminarlo más. habría que ir de nuevo...

muy buen expresso y eso que no lo preparó el güero, jaja
Anónimo dijo…
Es verdad, esa vez lo preparó la chica nerviosa, te acuerdas? A pesar de su tartamudeo el café le quedó espléndido. Estoy empezando a sospechar que es la máquina.

Quelqu'un
G Velázquez dijo…
la tonta mesera que pones nerviosa :P Es la máquina, pero el güero le pone estilo... eso sí, nada como tus expressos
G Velázquez dijo…
la tonta mesera que pones nerviosa :P Es la máquina, pero el güero le pone estilo... eso sí, nada como tus expressos

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