1.2.10

LA TAZA DE CAFÉ

Al señor Valéry le gustaba mucho el café. Para el señor Valéry, trabajar y beber café eran la misma cosa. Su trabajo, a partir de cierto momento, consistía en beber café.

Solía decir:

-Sin café no logro trabajar.-Y quienes lo oían lo creían dependiente de esa sustancia para hacer cualquier otra cosa.

Pero no.

El señor Valéry explicaba:

-Un cuerpo es más exacto cuantas menos tareas realiza.

Y aclaraba, haciendo gala de las ideas filosóficas de las que tanto se enorgullecía:

-Una causa vale menos que un efecto, y un efecto vale menos que un hecho sin causa.

Por eso actuaba sin pensar en los efectos de su acción. Actuaba porque le gustaba la acción que hacía. Y con eso le bastaba.

El señor Valéry decidió entonces dibujar una taza de café para demostrar su teoría

Tras concluir el dibujo, se dijo a sí mismo:

-Hay días en los que no entiendo nada de mí mismo.

Y como se sentía confuso, el señor Valéry decidió irse a tomar otro café.

-Es un modo de resolver las cosas -pensaba.

de El señor Valéry

Gonçalo M. Tavares