9.7.09

Hace un mes alguien me dijo que tenía que acordarme de la fecha. Tardé mucho en saber para qué. Él me preguntaba cuántos días iban, yo contaba y le decía. No preguntaba para qué era la cuenta. Cuando ya habían pasado 19 días finalmente me dijo que tal vez era tiempo de revisar mi buzón. No me imaginaba que contaba días por eso. Hice que mi casera cambiara el candado del buzón para que yo también tuviera llave. Llevo una semana y media abriéndolo 3 veces al día. No he encontrado mucho, sólo recibos, publicidad, basura, piedritas. Nada para mí. No ha pasado un día en el que no piense qué será, una carta, una postal, un recado, un dibujo, un chocolate, un cd, una foto... Lo que creo más probable es que sea una postal, sospecho que no necesita un acuse de recibo, así que no pondrá su dirección; además del remitente siempre he recibido pocas palabras, por lo tanto una postal es lo más lógico. Ahora pienso en muchas cosas a la vez. Que tal vez lo que debo recibir se cayó al mar mientras volaba y está entre peces. También sospecho que el día que él fue al correo llegó tarde y justo unas horas antes había salido un saco para México, así que lo mío tuvo que esperar unos días a que se hiciera un montoncito. Después, tal vez, el saco esperó mucho tiempo en el aeropuerto del DF para ser enviado a Puebla -¿cuántos sobres a la semana llegarán del otro lado del mundo para Puebla?-, y justo el día que llegó a la oficina central del Parián, los que se encargan de clasificar tenían mucho calor y se fueron al Oasis por una promo, dejando el saco con lo que debo recibir para otro día. Pasaron más días y llegaron más sacos que pusieron encima del mío. Se les ha olvidado. Les ha dado flojera con la lluvia. El encargado tal vez está enfermo porque un día se empapó camino a casa, no puede salir de tanto que estornuda. Quizás estén esperando a que se acumulen cosas que repartir en la ruta que pasa frente a mi casa. Tal vez atropellaron a mi cartero y está muerto; o se ponchó la llanta de su bici y no la ha arreglado; o se rompió su saco y están reparándolo... Hace rato fui a reclamar/preguntar, me dijeron que si apenas era un mes debía esperar un poco más, porque en promedio es lo que tarda. Les dije que no era cierto, que tardaban menos, que otras cosas me habían llegado hasta en una semana, argumenté que era muy importante, que si ellos no podían yo estaba dispuesta a ir cada vez que fuera necesario por el correo de mi casa. Dijeron que para eso les pagaban a ellos. Yo quería decirles que probablemente no les pagaban losuficiente porque no lo hacen muy bien, pero me quedé callada porque en realidad a mí no me ha ido tan mal con el servicio, generalmente recibo todo y a tiempo, aunque sean postales lindas no se las vuelan, sin embargo ahora no sé por qué no llega justo cuando más desespero ansiosa y curiosamente. Él piensa que ya fue demasiado tiempo y no llegará, quiere decirme de qué se trataba todo, qué había enviado, cómo era, qué decía y por qué es tan triste que algo tan significativo se haya perdido. Yo todavía no quiero saber, creo que necesito esperar un poco más. Lo peor es que mañana me voy por 13 días. Así que además de esperar que llegue, esperaré que esté cuando regrese...

2 comentarios:

Xicoatl dijo...

Me identifico con tu post. Últimamente he estado a la espera de muchas fechas, mas de lo que hubiera imaginado. Y siempre la insertidumbre de lo que pudo haber pasado, 0 de lo que pueda pasar

G Velázquez dijo...

la espera desespera, no?

saludos