[…]

Aquel pueblo cerró los ojos

para no ver la cinta del cielo

que se lleva el río,

y la carrera de los rieles

delante del tren.

El cielo y el agua,

la vía, la vía

-vidas paralelas-,

piensas, ¡ay! encontrarse

en la ciudad.

[…]

Xavier Villaurrutia

Comentarios

Entradas populares