28.5.09

¿Alguien me puede explicar por qué los suecos son los reyes del indie pop?
Esta semana ando más musical de lo normal, sospecho que Lacrosse con su Bandages for the heart lo ha provocado -ya necesitaba más curitas porque se me habían terminado-...  [¿Alguien podría decirme, por favor, cómo modificar mi template y hacer más ancho el post para que los videos no se corten?]

26.5.09

Falta menos de un mes para que salga el nuevo disco de Regina Spektor. Las dos canciones que circulan en la red son muy azules, muy lindas... Tal y como lo predije en diciembre, 2009 será un año de grandes regresos y discos. Ya hacía falta más Regina.

24.5.09

bolaño dixit

Los libros son finitos, los encuentros sexuales son finitos, pero el deseo de leer y de follar es infinito, sobrepasa nuestra propia muerte, nuestros miedos, nuestras esperanzas de paz. 
de "Literatura + Enfermedad = Enfermedad"
en El gaucho insufrible

22.5.09

5.9

Hace rato entendí un poco por qué a algunos les gusta que tiemble; seguro el mareo tiene que ver un poco ¿no? Ésta vez no me asusté pero sí que lo sentí mucho, creo que sólo me asustarán cuando esté dormida. Desde la ventana pude ver a muchos que salieron corriendo a la calle. Mi casera me contó cómo se sintió aquél temblor del 99, el epicentro igual fue en Tehuacán, sonó espeluznante, quizá por eso todos se asustan tanto acá... No tengo señal en el celular, ¿por qué pasa eso? ¿Tiene que ver con el temblor o sólo mataron mi línea porque escucharon que de ninguna manera pienso registrar mi número?
Llevo toda la semana escuchando una y otra vez esta canción. Es tiempo de postearla. Es una buena hora y un buen día. Shake it!

21.5.09

Es bien sabido lo hostil que puede ser el mundo. Es decir, en las calles, las personas, más en ciertas ciudades, más en cierta época del año... todo depende del contexto. Incluso todos hemos sido así en alguna ocasión, algunos siempre son así. Pero ahora he notado cómo el grado de hostilidad y maleducación de la gente se ha triplicado, ya no depende tanto del contexto o del humor. Y todo es por la dichosa influenza porcina. El lunes y martes que tuve que ir a CU, en el camión estornudé un par de veces, por cualquier cosa -cabello mojado, polvo, sol, contaminación-, y la gente se ponía tensa, miraban hacia donde yo estaba temerosos, una señor hasta se cambió de lugar, nadie en ningún momento dijo salud -cuando antes eso nunca faltaba, todos decían salud 45 veces-. Sin embargo, hoy fue el acabose cuando iba caminando y estornudé, un señor que caminaba en sentido contario por la misma banqueta, se detuvo en seco y en un solo movimiento se hizo para atrás y me miró como si fuera la cosa más desagradable del planeta. A mí, evidentemente me dio mucha risa, pero sí que les ha afectado la televisión y la paranoia colectiva. Además, qué curioso, ¿no? La costumbre de decir salud -o por lo menos lo que me contó alguien y yo me lo creí-, cuando alguien estornuda, comenzó cuando los tiempos de la peste, el Papa Algunodesos ordenó que se bendiciese a aquél que estornudara para evitar el desarrollo de la enfermedad; ahora, parece que todos te desean con influenza porcina y lejos de ellos. 

20.5.09

Sorda y decepcionada, apestando a cigarro y con tortícolis. Perdió el Puebla. Como muchas cosas que digo no volveré a hacer, lo hice. Regresé al Whatever, un poco por ociosa y por sentirme excesivamente ansiosa, había trabajado todo el día y peleado unas horas con burócratas, necesitaba relajarme.  Dos y ya, regreso a trabajar; odio el humo del cigarro cuando no hay ventilación y se queda en mis ojos, ropa y cabello. Me declaro una reincidente profesional. 

Buscando fantasmas...

19.5.09

Han regresado las madrugadas en las que despierto súbitamente. Sin razón aparente, sin ruidos, sin nada. Sólo despierto con un suspiro cortado. Luego me cuesta mucho volver a dormir o simplemente ya no duermo, miro las sombras y espero a que todo se vaya iluminando poco a poco. Suelen ser las tres o las cuatro. No sé por qué cuando eso me pasa quiero saber la hora. Anoche me pasó. Fui al reloj del baño para ver la hora. No escuché el tic tac. Estaba detenido a las 3 en punto. No pude recordar la última vez que le puse pila. Prendí mi celular para ver qué hora era: 3:03. Me pareció una rara coincidencia...

17.5.09

=(

Se murió Benedetti.
Ayer reiteré mi idea: en el DF puedes encontrar todo. Un kiosco morisco perdido entre calles de bonitos nombres y casas viejas encantadoras. Lástima que esté descuidadón, aunque parece que están arreglando esa alameda; tendré que regresar luego para ver cómo quedó. 

16.5.09

Ayer me quedé atrapada en el DF por la amenaza de lluvia ruda, entonces me quedé. No llovió y yo extrañé mi cama más que nunca porque pasé una noche horrible. En el cuarto de visitas de mi amigo gay hay un tapanco, yo despertaba cada nosécuánto sintiendo que se me caía encima, si no era eso, el frío me hacía dar vueltas. Amanecí gris, pero con ganas de pasear. Nos fuimos a conocer el tren suburbano. V dijo que eran iguales que en España y así podíamos tomarnos fotos y fingir que habíamos ido. Llegamos caminando a Buenavista, emocionados porque nos íbamos de excusión al tren. Siempre he sentido una fascinación entrañable por los trenes. Sólo una vez en la vida, que yo recuerde, me había subido a uno. Fue cuando tenía como 6 años, mi mamá y yo fuimos desde Querétaro a México a visitar a mi abuela; recuerdo pocas cosas: la salida de la estación preciosísima, el paisaje verde, las vacas, los sonidos, que iba buscando formas en las nubes -como cada vez que viajaba- y la sensación de que fue muy emocionante. Al poco tiempo dejó de haber tren para pasajeros.
   Estuvimos un rato afuera desayunando, viendo cuánta gente entra y sale, preguntándonos cómo sería adentro, como niños emocionados. Por alguna extraña razón cada uno se compró su propia tarjeta, entramos a los andenes y estuvimos sentados en las bancas, tomando fotos y observándolo todo. V dijo que era casi igual que en España, que hasta los vagones eran iguales. Esperamos a que se fuera uno y subimos en el siguiente, corrimos para conseguir lugar en la ventana. La gente nos miraba raro porque tomábamos fotos y hablábamos mucho. Pensamos en el Profe y en cómo hubiese hecho también el recorrido sólo por saber a dónde llegaba, por dónde pasaba y todo lo demás; descubrimos que mientras más tiempo pasa, más nostalgia nos da de que no esté ya. El paisaje no es la gran cosa, excesivamente industrial, pero con su encanto urbano, supongo; en algunas partes pueden verse vagones de carga y sus vías, eso es lindo. Llegamos a Cuatitlán en veintitantos minutos. Yo hice cálculos de cuánto sería en coche, cuánto más en metro y camión. Nos pareció una gran obra y más para los que viven hasta allá. Nos dejamos impresionar, pero después yo me puse a cuestionar qué tan lejos estaban las estaciones de las casas de las personas y cuánto más se gastarían en micros, y tal. Nos quedamos con la duda. No nos bajamos del vagón, sólo nos cambiamos hacia otra ventana para ver el otro lado. Un policía nos dijo que no podíamos tomar fotos, que estaba prohibido, nos hicimos los sordos hasta que lo repitió tres veces. ¿Qué tiene de malo que uno tome fotos? No lo cuestionamos porque tenía cara de perro malo, tampoco le hicimos caso. De regreso también hubo mucha gente. Salimos y en nuestra tarjeta quedaron 8 pesos -sólo gastamos 5.50 porque no salimos-, quizás algún otro día gris, la volvamos a usar sólo para sentir que vamos a algún lugar al que no tenemos que ir y regresamos...

14.5.09

Der Vorleser

Siempre que veía este libro me daban ganas de leerlo. Nunca lo compré. Alguna vez la alemana que vivió en mi casa me dijo que allá había sido el hit, que valía mucho la pena y un montón de cosas más que he olvidado. Como era medio mitómana, le creí muy poco, de cualquier manera siguió llamándome la atención. Puedo decir que simplemente por el título quería leerlo. Aun así, no lo compré, a pesar de haber estado a punto de, siempre ganó otro. Ahora he visto la película, en ningún momento supe que estaba basada en el libro. Lo supe hasta el final, al verlo en los créditos. Lo relacioné todo. La película me pareció excelente. Muchos momentos me hicieron evocar recuerdos propios; hubo escenas que sentí mucho. Sospecho que el libro es muy bueno y que esta peli es una muy buena lectura de él. Si lo vuelvo a ver, seguro lo compraré y la lectura será rara porque creo que nunca he visto primero la película y luego leído el libro. Debe verse.
Ayer pasó algo digno de ser mencionado, incluso debo decir, fue histórico. Me encontré en la calle a V, iba rumbo al Whatever a ver el fut con A. Me dijo que llegara cuando me desocupara del asunto al que me dirigía. Hacía mucho que no los veía, así que fui, llegué justo antes de que se cayera el cielo. El partido de Pumas-Tecos tenía poco de haber comenzado. Yo no le hice mucho caso, además estaba aburridísimo. Mientras, nos pusimos al tanto de todo. Tenía pensado estar sólo un rato, pero cuando ese partido terminó, seguía lloviendo mucho así que me quedé. A esas alturas, el bar estaba lleno, Puebla-Monterrey comenzaría a los pocos minutos. Nunca había visto un partido del Puebla entero, menos en un bar. En los primeros diez minutos el Puebla iba ganando 2-0. Miré atónita el partido completo. Festejé, grité, me emocioné. Fue bastante divertido, en todo ese tiempo olvidé lo chafas que sé que son. Ganaron. La euforia duró unos cuantos minutos más y se acabó con el 2x1. Nosotros nos quedamos un rato más, hablando de lo insólito que acababa de ocurrir. Probablemente fue la primera y última vez que veo un partido de la Franja en un bar, no soportaría la decepción, quiero conservar el buen recuerdo futbolero.

13.5.09

Impulsada por un enlace que me compartieron hace rato, iba a escribir algo sobre las boybands, en cómo, desgraciadamente, se convierten en objeto de idealización femenina y cómo este fenómeno pervierte la visión y percepción de muchas cuestiones de la vida cotidiana y más específicamente de las amorosas; sin embargo, después de pensarlo mucho decidí que no vale la pena y además creo que mis razonamientos no son la gran cosa. Da igual y a final de cuentas es una cuestión de diversidad musical. Entonces, mejor, pongo un video lindo de una canción muy buena, grabado en un concierto parisino de Au Revoir Simone...

Point ephémère / paris

11.5.09

... de percepciones cumpleañeras

Alguna vez fui invitada a una celebración parecida a un cumpleaños en una ciudad que me quedaba cerca de donde estaba por unos días. Llegué desde temprano, como no conocía aquella ilustre ciudad alguna vez visitada por Bolaño, me llevaron al milenario reloj de sol que no funciona, al pequeño centro y a un café donde los expressos dobles y la plática son tan buenos que dan ganas de quedarse ahí por horas. Nos quedamos poco porque el mole, las flautas y las mejores margaritas del mundo esperaban, nos fuimos a la fiesta donde ya había varios invitados. Yo no conocía a casi nadie, pero las personas eran muy agradables y se platicaba fácil. Igual nos burlamos de algún hermano mayor, ahí presente, al que le gustaba lavar el coche escuchando el soundtrack de Top Gun o a Sergio Dalma, eso dio para mucho en lo que las margaritas hacían efecto. Más invitados llegaron y las conversaciones eran dispersas, se centraban en algún lugar de la sala y luego en otro, yo sólo volteaba para todos lados e intentaba seguirlo todo, había muchos personajes peculiares y yo hablaba con quien fuera porque casi todos eran extremadamente desenfadados. Ahí conocí a un amigo del cumpleañero, ni siquiera supe su nombre porque me lo presentaron con un apodo que sonaba a oso panda mexicano, con él platiqué mucho de esto y de lo otro, me contó anécdotas del amigo en común y nos burlamos de ciertas cosas que nadie veía; además, él me rescató varias veces  de conversaciones reincidentes con los múltiples personajes ahí presentes -sin que yo se lo pidiera, aunque seguro yo hacía muchas caras y él se daba cuenta- que en cierto momento se tornaban aburridas, disparatadas, psicópatas, incómodas, somnolientas, raras o fuera de lugar; la que más recuerdo es la de una chica que llegó muy tarde a la fiesta y que por alguna extraña razón terminó contándome sus traumas y experiencias de 3 años en un claustro, donde las monjas, según contaba, eran como nazis. La fiesta terminó, aunque siempre me han reclamado que fue mi culpa por no querer ir a bailar, y tomé el autobús en medio de una madrugada que me sabía a buenas horas y buenas pláticas, no me dormí en el camino pues pensaba en lo bien que la puedes pasar cuando todo es tan natural y sin importar cuánto tiempo tienes de conocer a la gente o cuántas veces en la vida las has visto o si nunca las vas a volver a ver. 
Hoy, después de algunos años, chateando con el festejado de aquél día, por algún comentario trivial terminó diciéndome que también platicaba con el osopandamexicano, que si lo recordaba y tal. Afirmé evocando su aspecto físico, a qué se dedicaba y su actitud ante la vida; al mismo tiempo en otra ventana, él me recordaba a mí así: "sí igual la recuerdo, simpática muchacha... lástima que era acosada por tu amigo el raro".

9.5.09

. . .

 
No tengo muchas palabras, sólo debo decir que apagué la máquina y ya estaba mentalmente en mi cama cuando le eché el último vistazo usual al cielo. Me percaté de que a una de mis modelos más frecuentes no le había sacado foto con mi cámara nueva. Nunca nadie ha entendido por qué me gusta tanto la luna, yo nunca he entendido por qué es incomprensible aunque tampoco he intentado explicarlo, ni quiero. Esto fue lo que resultó. Me puse medio loca y tuve que regresar a descargar las fotos. A ver qué sueño...

7.5.09

206

O que há em mim é sobretudo cansanço -

Não disto nem daquilo,

Nem sequer de tudo ou de nada:

Cansaço assim mesmo, ele mesmo,

Cansaço.

 

A subtileza das sensações inúteis,

As paixões violentas por coisa nenhuma,

Os amores intensos por  suposto em alguém,

Essas coisas todas -

Essas e o que falta nelas eternamente -;

Tudo isso faz um cansaço,

Este cansaço,

Cansaço.

 

Há sem dúvida quem ame o infinito,

Há sem dúvida quem deseje o impossível,

Há sem dúvida quem não queira nada -

Três tipos de idealistas, e eu nenhum deles:

Porque eu amo infinitamente o finito,

Porque eu desejo impossivelmente o possível,

Porque quero tudo, ou um pouco mais, se puder ser,

Ou até se não puder ser...

 

E o resultado?

Para eles a vida vivida ou sonhada,

Para eles o sonho sonhado ou vivido,

Para eles a média entre tudo e nada, isto é, isto...

Para mim só um grande, um profundo,

E, ah com que felicidade infecundo, cansaço,

Um supremíssimo cansaço,

Íssimo, íssimo, íssimo,

Cansaço...

 

Álvaro de Campos

6.5.09

Offscreen

Gracias a un fabuloso link que me pasó T, descargué la última película de la trilogía de Christoffer Boe. Tenía tiempo buscándola porque hace mucho llegó al DF poco tiempo y justo cuando no podía ir a verla. Acabo de verla y debo decir que estoy sorprendida, apabullada. No sabía muy bien qué esperar después de haber visto un montón de veces Reconstrucción y Allegro, me imaginaba que seguro habría mucho drama, mucho amor, mucha obsesión, o si se quiere decir amor obsesivo, pero jamás todo lo anterior sumándole un poquitín de comedia y horror. 
   Offscreen es una especie de documental experimental en el que Nicolas Bro -que aparece en las dos películas anteriores- pretende filmar película de amor, siendo él un actor, con una cámara que Christoffer Boe le presta. Nicolas no tiene mucha idea de lo que quiere o cómo lo va a hacer, pero literalmente filma todo por si las dudas... Si bien, al menos para mí, no es la más genial de las tres, su intensa y escalofriante mezcla de realidad/ficción hipnotiza. 
   Boe, ya sabíamos, es grande, se ha superado a sí mismo a lo largo de las tres películas. No se conforma con contar historias de una sola manera, experimenta, innova y le resulta bien. Sería interesante conseguir su trilogía de cortometrajes estudiantiles, pero seguro eso sí que es difícil. 
Spinetta se puso cada vez más lindo con los años y en esta primavera le salieron unas florecitas. Acá su primera foto, de hace casi dos años, para que se vea la diferencia.

5.5.09

Lo estupendo de dormir es que cada uno está por fin solo y sin los demás. Cada uno en un pequeño planeta, cada uno con sus propios sueños, cada uno a millones de kilómetros del resto e incluso de quien duerme al lado en la cama de matrimonio. Cuando se está dormido no hay reuniones, ni trabajo, ni situaciones graves, ni preceptos que cumplir, ni grandes retos. Y no hay ninguna ley cuando se está dormido que obligue a pensar en el prójimo. Cada uno está solo. Cada uno con lo suyo. Quien tiene un viaje pendiente, viaja cuando duerme al lugar donde le están esperando, a casa o todo lo contrario. A quien le llega el amor, recibe amor en sueños. A quien la soledad, soledad. Quien se merece el miedo, el arrepentimiento y el castigo, es castigado y se lamenta cuando duerme. Incluso los viejos que han sufrido ya un ataque o dos, los que están devorados por el reúma o atacados por las hemorroides, cuando duermen son de repente jóvenes caballeros, como dicen ellos, y hasta niños de mamá. Quien quiere placer, lo coge a manos llenas, y quien necesita penas, recibe penas en la misma medida. Todo es gratis y abundante. A quien quiere volver al pasado, se le devuelve al pasado. A quien añora los lugares que dejó tiempo atrás o desea ir a un sitio que nunca ha pisado, se le lleva gratis y a toda velocidad a su destino. A quien teme la muerte, se le da una pequeña ración para que se vaya acostumbrando y no tema, y quien quiere guerra, recibe una guerra de lujo, y si se necesita a los muertos, se les puede invocar para que entren en el sueño.
de Un descanso verdadero
Amos Oz

[...]

Desperté y por un momento no supe si ayer había sido imaginario o realidad. No supe distinguir, pero sí que me faltaban unas horas así. Creo que comienzo a entender la necesidad de la movilidad. Todavía necesito café. Lo que estuvo de sobra: Blame it on my youth. Ya sé qué libro te voy a dar la próxima vez -si es que hay-.