8.3.09

Adeus

Quizás esto lo explica un poco...
18. En alguno de sus escritos Bataille dice que las lágrimas son la última forma de comunicación. Yo me puse a llorar, pero no de una manera normal y formal, es decir dejando que mis lágrimas se deslizaran suavemente por las mejillas, sino de una manera salvaje, a borbotones, más o menos como llora Alicia en el País de las Maravillas, inundándolo todo. 
Bolaño
de 'Carnet de baile' en Putas asesinas

5 comentarios:

Brujísima dijo...

tiendo a sentir predilección por las personas que leen a Bataille!


por cierto! ya me escuché la recomendación del post anterior y sí, suena bastante refrescante para mis oídos.

saludos!

kristo eleniak dijo...

hace mucho que no lloro.
creo que eso no es muy bueno.
también: a veces el llanto no comunica nada.
y: me gusta mucho bolaño

LSz. dijo...

Bolaño siempre aparece. Bolaño siempre. Bolaño.

Anónimo dijo...

Según el gigante Tendría que haber sido así:

"Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos."

Pero los motivos pesan y se pierde la compostura.

Tuyo, de alguna manera difusa.
Tu amigo quelqu'un

G Velázquez dijo...

Yo tengo predilección grande por Bataille, Bolaño y Cortázar, en un orden de importancia inverso, aunque realmente depende mucho de la situación. Creo que se llora cuando se necesita, tal vez por eso hay temporadas de sequías lagrimales. También las hormonas han de tener mucho que ver, jo. El llanto puede no comunicar nada, pero siempre se quiere interpretar y por lo general, se malinterpreta. No entiendo por qué el llanto da la impresión que es por otro, cuando en el fondo es, principalmente, por uno mismo. Siempre aparece Bolaño y más en situaciones extremadamente bolañescas. Nunca he sido buena para seguir instrucciones y menos para reaccionar como se piensa o espera, ni siquiera ante lo que yo misma sospecho. Nos/me sobran los motivos y la compostura me da lo mismo.