21.2.09

Ya pasó otro viernes, esta vez pareció más a lo que todos llaman viernes, por lo menos la noche. Fui escucha de tanta información que no sé muy bien qué hacer con ella, la mayoría mereció un: ¡qué fuerte! Otras fueron de risa, otras no me las creí del todo pero nadie podría distinguir qué me creí y qué no. Di muchas vueltas, hacía mucho que no daba tantas vueltas. Y cuando sólo había ruido y yo me quedaba observando lo que pasaba, también pensaba en cómo sería ése viernes para muchos que conozco y desconozco -pero de cierta forma alcanzo a percibir a lo lejos-, no llegué a mucho, sólo divagues que llenaban el silencio interno... A estas horas debería sentirme cansada, pero me rondan preguntas sin respuestas: por qué la gente está tan interesada por la vida sexual de los demás; por qué alguien que se lleva bien con la gente, necesariamente en las mentes retorcidas de los especuladores, tiene que ver con todos; por qué hay quienes viajan a otro país por 'amor' y por qué casi siempre termina igual; por qué la gente -además de por bocafloja- por quedar bien dice lo que sea; por qué todos buscan culpables para todo; por qué algunos son incapaces de aceptar sus complejos como son y en su lugar se inventan chismes... Hoy confirmé que no hay que confiar en nadie que alguien lleve a tu casa, porque uno nunca sabe. En pocas horas tengo que regresar al DF, sospecho que todo el día estaré como zombie. Quisiera ir a Minería a ver, por lo menos, lo que no compraré este año ¿alguien sabe qué tal está? Se siente que esta -maldita- primavera será de lo más calurosa, ¿algún día el clima volverá a ser más o menos regular y no extremoso? Ya es sábado y yo sigo sin saber la cuarta opción para pasar un viernes...

5 comentarios:

Renato dijo...

...osea..., qué fuerte!

G Velázquez dijo...

¡sí que lo fue, Reny!
sobre lo último lo he pensado fríamente y tengo una teoría, después te la digo

el fantasma de García dijo...

en serio vino beirut??

chin!

samuel dijo...

Minería está horrible
o mejor dicho
lo horrible es no tener dinero

compré uno de los barateros de ala del tigre
los poemas indios de Cardenal sólo porque estaban muy baras
y el perros románticos de Bolaño
aunque tal vez lo venda

Me alegra que ese viernes descrito no me incluya
porque ya no quiero ser chismoso
jajajaja

suerte en minería
y avísame cuando estés en Puebla

saluut

G Velázquez dijo...

No fui, traía mi lap y no quise dejarla en paquetería, sospecho que éste año no iré, mejor, no gasto lo poco que me queda... ¡¡¡cómo te atreverás a vender los perros románticos!!! ¿Qué onda con tu alma de mercader de libros?

Tú crees que no te incluye...