5.2.09

Tintenherz


Lo primero que mencionaré es que no entiendo la relación entre la traducción al español de la versión cinematográfica y el título orginal. El libro sí lo tradujeron literal Corazón de tinta, pero la película El libro mágico ¡! No entiendo la relación, ¿el que se encargó de intitularlo en español se habrá tomado la molestia de leer la sinopsis de la película? No creo. El libro no es mágico, lo mágico de la historia reside en la forma de leer de unos cuantos... Y de eso va la trama, Mortimer, un 'médico de libros', es capaz de traer al mundo personas, animales o cosas ficticias al leer en voz alta, pero cuando algo llega, algo de la realidad se mete en el libro. Mo, o Lengua de Brujo, en una noche extraña trae a los personajes de Corazón de tinta y alguien de su mundo queda atrapada en el libro. Desde aquella noche no vuelve a leer en voz alta, pero la busca en todas partes. El villano, Capricornio, sale con muchos de sus secuaces, también sale Dedo Polvoriento, un saltimbanqui triste -que saltimbanqui de la literatura no lo es en el fondo- que juega con fuego y su mascota inseparable una marta Gwin -mis indiscutibles personajes consentidos-. Meggie, hija de Mo, es una niña que ama los libros y siempre está viendo personajes o situaciones literarias. Todo se pone interesante cuando Capricornio, manda por Lengua de Brujo, pues quiere que le traiga de su mundo a alguien innombrable; ahí empieza la aventura, a la que se van uniendo distintos personajes, por ejemplo, Elinor, una solitaria mujer que está obsesionada con los libros en sí, pero más con los viejos y las primeras ediciones... La autora es la alemana Cornelia Funke, que se dice es la Rowling alemana -para mí nada que ver, quizá sólo en el éxito editorial, pero vaya, podría ser cualquier best seller-, y este libro inaugura la trilogía Mundo de tinta. Si bien, nos recuerda un poco La historia interminable, que en algún epílogo aparece la clarísima influencia, es muy intertextual y entretenida, Funke narra de una manera -todavía no descubro la fórmula, pero igual me pasó con El Jinete del Dragón- en la que te quedas atrapado y es difícil dejar el libro, siempre quieres saber qué más va a pasar, o tal vez, cuando es muy predecible, cómo va a pasar (aunque se la pase dando indicios de que todo al final saldrá bien -recurso que me desagradó un poco y que no me acuerdo cómo se llama pero lo vi en clase de Filinich, cuando me acuerde pongo el nombre-). La perspectiva está centrada casi todo el libro en Meggie, así que la historia se va reconstruyendo a partir de lo que descubre o le cuentan. Un buen libro con una buena historia, sí, hay que reconocerlo: simple, pero eficaz. Desde el principio me gustó encontrarme a todos esos locos por los libros, me recordó a varias personas que conozco. Pienso en que mucho del encanto del libro reside en lo entrañable de los personajes. 
     Y pasando a la película: es una porquería. Es incluso más mala que la 'adaptación' de El amor en los tiempos del cólera, y vaya que eso era difícil de superar. No es que esté mal hecha, pero está pésimamente contada, parece que al guionista le contaron los detalles más básicos y con eso escribió poniéndole de su cosecha detalles que son de lo más chafas. Lo más rescatable es la actuación de Paul Bettany, como Dedo Polvoriento, y de Helen Mirren, como Elinor; también el paisaje, pero eso no lo crearon, Italia es así de bella. Lo demás está equis. Tergiversan todo, la esencia de los personajes, acciones esenciales de la historia, no hay matices, cuentan todo al aventón y de una forma tan superficial que dan ganas de gritar a cada rato: ¡¡¡así no es!!! El personaje de Meggie es pedorrísimo (tómese todos los adjetivos de la segunda acepción de la rae: adj. coloq. Dicho de una persona: Tonta, ridícula o presuntuosa.), pésima actriz y viejísima -para lo que dice en el libro-, seguro la hicieron así porque quieren que sea la heroína que el mundo estaba esperando, pero están operados del cerebro, nunca sucederá. Brendan Fraser, que se está poniendo muuuuy bien con el tiempo, interpreta a Mo medianamente bien, pero se queda en el camino, no aporta, no funciona, no convence. No habían pasado ni veinte minutos cuando ya me quería salir. Me quedé porque había pagado y tenía que ver con qué otras babosadas salían. Obviamente adaptar, o basarse en, un libro de 600 páginas debe de ser dificilísimo, pero reducirlo a una hora y media es indignante. Si un cuento 'corto' ("El curioso caso de Benjamin Button") lo hicieron una película buenísima de tres horas que no se sienten, por qué no esforzarse con esto, supongo que es cuestión de presupuesto, no lo sé, pero si van a hacer algo, háganlo bien... De regreso a mi casa estaba muy enojada, decepcionada enormemente de Cornelia Funke, cómo dejó que le hicieran eso a su libro, cómo pudo ser productora, cómo se vendió así, cómo se atreve a declarar que quedó muy satisfecha y contentísima con la película... lo que hace el dinero... una verdadera lástima. Ojalá no recauden nada y no se atrevan a hacer la segunda parte. Si llegan al cine y es lo único que hay, no la vean, no pierdan su tiempo ni su dinero.
     El libro sí es la onda, si es que les gustan los libros 'juveniles', con ondas fantásticas y de aventuras, por decencia no conté más detalles y más personajes porque arruinaría muchas cositas. Ya quiero leer el que le sigue -que por alguna extraña razón dejé en Querétaro-, aunque Cornelia Funke me provocará infinita aversión, pobres libros, ellos qué culpa...

1 comentario:

Anónimo dijo...

El libro todavia no lo lei pero me gustaria hacerlo, respecto a la pelicula estuvo buena a mi me gusto