26.2.09

Aunque sabía que no iba a estar, casi cada tres días entraba a ver si ya había algo. Parecía que no, pero la espera realmente me afectaba, la incertidumbre me pone medio loca. Hoy entré temprano y no había nada, hace rato justo cuando estaba por irme a mi cuarto a terminar de escribir los pendientes que debo, entré a la página, hice click donde siempre hacía click y no pasaba nada, esta vez vi que acababan de colgar la lista. El primer nombre que vi fue el de la chica de turismo. Y luego nada. No voy a ninguna parte en octubre. No pasará nada de lo que supuestamente debería de pasar. Es muy raro, eso que parecía o se percibía tan cercano se aleja totalmente, y es como si nunca hubiese estado cerca de eso que tanto se deseaba. Sin querer parecer de lo más dramática, debo decir que es extremadamente triste y también desconsolador. Dije que no me iba a sentir mal si no pasaba porque yo me había sentido bien cuando hice lo que debía hacer, pero, vamos, es inevitable sentirse mierda aunque uno haya supuesto cualquier sentimiento previamente. En un momento estuve a punto de repasar todo lo que dije para encontrar la imperfección, a punto estuve de culpar a Philip Roth o a la didáctica desarrolladora o a Freire o a Alfonso Reyes o a mis propias ideas/perspectivas, me detuve justo a tiempo porque desdecirse apesta. En lo que sí caí fue en la autoaniquilación al entrar en comparaciones, eso también apesta pero me fue inevitable, ahora sólo puedo mover la cabeza. Podría seguir escribiendo pero lo más probable es que me azotaría simbólicamente hasta desnucarme, eso además de apestar es patético. El ánimo o el todo va a salir mejor o el todo pasa por algo o el a lo que sigue, no sirven nunca. La buena noticia es que se me ha destapado la nariz, la mala es que posiblemente me quede sin kleenex o, siguiendo la línea dramática, sin nariz. Tal y como lo sospechaba hace semanas: el desencanto se está apoderando del mundo. No voy a hablar de eso.

8 comentarios:

el fantasma de García dijo...

Dejas poco lugar para alguna palabra de consuelo. Sobre todo, si había un viaje de por medio. Sólo te queda esperar a que el desconsuelo se evapore como un mal sueño. Siempre pasa.

G Velázquez dijo...

me pondré al sol a ver si así se evapora pronto

por las palabras, takk fyrir

el fantasma de García dijo...

þú ert velkominn

G Velázquez dijo...

hoy es uno de esos viernes.
he estado aplicando la segunda salida, sigo curiosa por la cuarta

samuel dijo...

es por aquello que practicamos???

chale
tengo que apurarme con mi dossier desesperanza
antes de que la desesperanza se apodere del mundo
y ya no tenga chiste

Sonic Reducer dijo...

Diariamente hay apuestas, de diverso tamaño, como la que hiciste. A veces el nombre de uno aparece, a veces no. No malgastes tu energía en lamentaciones. A lo que sigue. Sigue tocando a las puertas. Hay recompensas que, para llegar, exigen de uno mucha paciencia y persistencia.

Un abrazote.

Anónimo dijo...

Ni hablar... El perfil de ingreso es el perfil de ingreso y sabes, qué bueno que tú no lo tienes, porque entonces, ahí sí, eso sería muy desalentador. Tal vez te faltó ser más embustera, jajaja.
Creo que lo único malo es que no podrás vivir en otra ciudad y que tú querías irte, pero bueno, eso ya será después, quién sabe...
Un abrazo Gina,
Yan.
P.d. No pude guardarme mi opinión. Desolé.

G Velázquez dijo...

S:
la desesperanza y el desencanto son distintos. Puede haber esperanza y desencanto, o encanto desesperanzado, o todo lo contario y viceversa...

SR:
pues sí
paciencia y tiempo

gracias por pasar

Yan:
Me alegró mucho tu comentario, jeje, qué bien que no te guardaste la opinión... a ver si nos encontramos pronto, voy al df, ojalá coincidamos
un abrazo