24.2.09

Aluciné como nunca antes, creo nunca había tenido tanta fiebre, no lo recuerdo. Tenía 39° y me la pasaba dando vueltas en la cama, muerta de frío, destapada y con una toalla fría en la frente. No me había sentido tan mal desde que me dio varicela en tercer semestre. Comencé a ver figuritas en el techo, dejé de ver el techo y me puse a ver las fotos de la pared, una boca se movía. Cerré los ojos, podía dormir cada media hora, luego despertaba y alucinaba media hora y volvía a dormirme media hora. En esos lapsos me obsesionaba con el termómetro y me desesperaba que no bajara o que bajara tan poco. Estuve a punto de llamarle a mi mamá para contarle mi desesperación, pero no era onda preocuparla y despertarla de madrugada. Ya quería que fuera de mañana, pero todo pasaba lento. Entre lo poco que soñé apareció desconocido de la blógsfera que me da mucha curiosidad, se ponía a charlar conmigo y me mandaba su foto, era algo así como rubio, pero parecía que se había metido en una cámara de bronceado y había salido mal, su piel era amarillenta y café, lucía una sonrisa en la foto, yo no entendía por qué me mandaba su foto, tampoco sabía por qué estábamos platicando. Sentía que los grillos estaban dentro de mis oídos. Me preguntaba si me quedarían unas cuantas neuronas para terminar mis pendientes después de esa noche, también divagaba sobre los supuestos centímetros que crecería con tanta fiebre, nunca he sabido si eso es mito, seguro sí. De niña, cuando tenía fiebre,  me gustaba la sensación de que mi cerebro se expandiera, también sentía que el techo se acercaba cada vez más a mi cara. Luego soñé que Carito iba por mí y me llevaba al doctor, era un lugar lejísimos, el doctor era árabe, y me revisaba toda, hacía que me desnudara y yo con toda la naturalidad del mundo lo hacía frente a todos los que estaban en ese consultorio; al principio me regañaba por no acudir regularmente al doctor y que por eso tenía fibrosis, yo no entendía nada y me tapaba con una almohada porque sentía mucho frío, luego de miles de regaños y explicaciones concluía que era sólo una infección en la garganta; me daba a firmar unos papeles para autorizar mi envío a Líbano, yo argumentaba que no podía porque todavía tenía que entregar varias cosas, me decía que no me tardara y regresara pronto para que me pudiera ir, que ya me hacía falta que había permanecido mucho tiempo en México, Carito también quería ir a Líbano, y me regañaba por nunca ir al doctor cuando debía. Cuando ya era de mañana y tenía toda la intención de ir al doctor, pues me seguía sintiendo de lo más jodida, me quedé dormida las horas, sin dar vueltas y sin despertar. Ya al medio día salí a la calle sintiendo que el mundo, el frío y el sol eran de lo más hostiles. El doctor que me revisó era muy joven, me preguntó todo lo que me pasaba y luego de escuchar mi lista detallada de síntomas me vio con cara de hipocondriaca. Me tomó la temperatura y seguía alta, 37.5°, vio mi garganta e hizo cara de susto, me puso un espejo de frente para que yo misma la viera. No entendí su afán didáctico. Mi garganta era asquerosa. Le dije que hacía dos semanas había tenido una gripe/tos de aquellas, pero que las bondades del propóleo me habían curado, le dio mucha risa, yo se lo decía en serio. Me auscultó delicadamente y yo pude notar que tenía manos feas, nunca sería cirujano. Me interrogó detalladamente sobre mis antecedentes médicos, pero no dijo nada, sólo apuntaba. Me recetó un tratamiento y me lo explicó con paciencia, dijo que si me lo tomaba saliendo me sentiría bien en máximo tres horas. No sé en realidad cuánto pasó, pero mejoré. Ahora me siento asquerosamente. ¿Por qué mis defensas serán nulas?

10 comentarios:

kristo eleniak dijo...

hey g.
cuidate. en nicosia tomamos leche con huaco y miel para la garganta. existe el huaco en méxico?
también un té de jengibre.
saludos de un kristo que no puede hacer nada por ti.

Anónimo dijo...

Cuídate Gina.
Yo no te doy mis remedios, porque he comprobado que sólo me funcionan a mí y son tan hippies que me dan pena.
Un saludo,
Yan.

el fantasma de García dijo...

no están mal los sueños de 39°

samuel dijo...

quiero ir al doctor que te receta ir a líbano
cómo llego?

G Velázquez dijo...

K:
¡no tengo idea de qué sea el huaco!
sólo tengo jengibre en polvo, experimentaré, gracias por el tip
=)

y:
jaja, deberías de darlos aunque sólo te funcionen a ti, quién quita y a alguien más también

fantasma:
pues no estuvieron mal, pero hubiese querido tenerlos bajo otras circunstancias

S:
es poco probable que llegues
los mapas oníricos son complicados

Sonic Reducer dijo...

Sospecho que el jengibre en polvo te va poner muy stoned. Lo ideal es que vayas al súper, compres una raíz de jengibre. Ya en casa, cortas un tubérculo de dos centímetros de largo, lo pelas y lo pones en 1/4 de litro de agua cuando ésta hierva. Apagas "la lumbre" (diría mi abuelita). Lo dejas reposar y luego, cuando el color de la infusión sea ligeramente amarillo y despida un olor dulzón, retiras la raíz. Y el té, al pico. Tómalo antes de dormir.

daviz dijo...

... eso si que son ensoñaciones febriles!! de pequeño yo me enganchaba en iteraciones mentales estúpidas como sumar hasta el infinito todas las combinaciones que dan "10" (2+8= 10, 1+9=10, 6+4=10).. y acababa muy cansado de semejante idiotez toda la noche!!

Espero que te encuentres mejor. Veo la lista de remedios, yo creo que lo mejor es beber mucho agua, y comer fruta fresca, cítricos, por las mañanas. Yo llevo un año de seguido poniendome malo de la garganta, justo desde que dejé de fumar. No sé que tal de frio hará por allá, pero he este año he descubierto que usar bufanda y no salir con el pelo mojado en invierno ayuda mucho!!
Pero claro me imagino que en DF no hace el frio que hace aqui !

Vaya recuperate, y animo, acabo de leer tú ultimo post.

G Velázquez dijo...

Pues ahora estoy en Puebla y es más frío que en el DF, pero igual no se compara con tus rumbos, jeje

gracias por pasar

=)

Poli Femo dijo...

Kristo tiene razón una vez más, salvo en la grafía. Es guaco no huaco, por lo menos aquí, en Mesoland. Guaco con leche tibia es lo mejor para la fiebre, ya lo decía mamá, que era de Flatmount.

G Velázquez dijo...

Pues no he investigado si acá hay guaco, preguntaré la próxima vez que vaya al mercado; aunque internet dice que sólo hay por sus rumbos sureños...

Saludos hasta Mesoland, señor gigante