22.1.09

Still a little hard to say what's going on...

Demasiado quiere salir de mis dedos, exceso de ideas amontonadas, hablaría y hablaría sin importar todo lo que hoy he hablado. También quisiera escribir y escribir. Estoy segura que podría divagar lo que queda de oscuridad de lo que acaba de pasar con Damien Rice, pero tengo que dormir porque mañana temprano hay que viajar y ocuparse de un montón de pendientes para el sábado. Tampoco quiero llenar de mi excitación este post porque parecería una desbordada ménade o peor aún, una fan de telehit. Sólo diré que Damien Rice HIZO la noche. A nadie le hizo falta Lisa Hannigan, ni el piano, ni el chelo, ni las percusiones; la guitarra y todo él, para qué más. También esta noche me confirmé que defitivamente se necesita educación para ir a un concierto, saber cuándo aplaudir, cuándo no hacer uuuh uuuh a media canción, cuando abrir tu coca, cómo sacar fotos, a quién llevar como acompañante -tal vez alguien que tenga un poco de idea, y si no, estar consciente que explicarle cada canción o decir: esta está padre te va a gustar, es innecesario-, saber que a veces el silencio es más ensordecedor que cinco minutos de aplausos, existen artistas a los que hay que saber escuchar porque todo el tiempo están resignificándo:se/nos; y no es porque se tenga que estar solemne y aburrido, sino porque desde el principio lo advirtieron 'esta es una noche especial' -eso porque no hubo servicio en cuanto comenzó a cantar, y porque después lo obligaron a hacer un intermedio para rellenar copas y luego comenzó 'the drunk part', yo pensé que se iba a revelar e incumpliría el trato, pero resultó muy obediente sin dejar de quejarse sarcásticamente al respecto-, y lo fue, no por la ausencia de alcohol entre canciones, tuvo sus momentos para todo, para callar, para cerrar los ojos, para llorar, para evocar a ausentes figuras a las que se les dedican tantas canciones que parece demasiado ____, para reírse, para recordar una historia propia, para gritarle piropos que él entendía como ofensas, para gritar desvolcándose en una canción -curiosamente cuando llegó ese momento no lo hicieron, no gritaron como parecía que querían-; a lo que voy, más allá de mi intolerancia -pero el otro día Yan dijo algo tan sabio sobre la tolerancia, ojalá deje en comentario la frase célebre-, es que hay conciertos en los que el desenfreno puede estar ahí todo el tiempo, en los que se va a gritar y cantar uno mismo las canciones más que a escuchar, vas a un show, vaya, Luis Miguel estaba ahí junto para eso, incluso más barato, en otros te puedes poner tan ebrio como quieras, o comer todas las papitas que quieras, bailar, lo que sea; hay que saber distinguir entre la catarsis y la euforia... Paro ahí, comienzo a pensar qué sigue de esto, y de lo otro, y definitivamente qué paso cuando... así que tal vez mañana escriba todo lo que quiero y debo, aunque quizá a alguno le parezca demasiado Damien Rice en enero, da igual. Dejo las fotos, exclusivas, antes que en el periódico -ji, aunque no tan buenas-. Mañana explico la última, cheers!

5 comentarios:

LSz. dijo...

Me dijo un pajarito que el concierto aún lo tiene sin palabras, así, como funámbulo entre sensaciones; así y nada más así in my mouth!

samuel dijo...

Tres cosas

1. Todo el post lo leí predispuesto. Escucho mentalmente Damien Rice

2. La foto número tres está buena

3. Me avergüenza decirlo, pero eso de resignificar:se/nos avivó la llama simpsoniana de mi vida. No pude evitar decir en voz alta -en plena sala de maestros- seeeeenos
jaja

bonus. No sé cómo Oliver puede ser tu favorito. Es un verdadero patán

Yan dijo...

No recuerdo la frase de manera exacta, en cuanto la recuerde la posteo.
Saludos!!!

el fantasma de García dijo...

Muerte a los espectadores!

G Velázquez dijo...

L:
ya hay palabras? A mí me sobraron muchas, si quieres puedo pasar algunas...

S:
Podría comprobarse científicamente que me encantan los patanes, en la ficción y en la realidad, o en la realidad ficticia o en la ficticia realidad, como más te guste; amo a Oliver, es uno de los más grandes personajes de la literatura contemporánea...

Y:
por favor acuérdate, era grandiosa!!!

fdg:
sí, muerte, por lo menos, aunque soy mala manejando porcentajes, a un 90%