I think I'm paranoid

Lo primero que vi cuando salí de mi casa fue a un pinche policía con una ametralladora o rifle, no sé de armas así que no puedo nombrarlo con exactitud, apuntándole a mis pies. Yo sólo salía por una quesadilla de champiñón y me quedé ahí pasmada sin saber qué, me descontroló demasiado. Se me quedó viendo, tenía cara de marrano, no lo miré demasiado y caminé hacia la 4, pude ver que en la esquina de mi casa y frente al amparo había otros, una camioneta y un camión lleno de 'policías federales', miré hacia el restaurante español, a donde siempre llegan políticos y gente 'importante' desde cualquier parte porque según dicen es buenísimo el lugar, para ver si había alguien ahí, no se veía ningún coche distinto, y era muy temprano para que alguien estuviese comiendo ahí, en las demás calles no se veía nada, entonces pensé que tal vez algún 'importantísimo cabrón' había entrado al museo y venían a cuidarlo... regresé y el marrano ya no estaba en mi puerta, cerré el portón con llave porque estoy sola en la casa y debo confesar que considero esas cosas, además de innecesarias, aterradoras, tal vez he visto demasiadas películas o quizás el mundo ha estado tan pinche últimamente que uno se vuelve paranoico en exceso -y bueno yo siempre lo he sido así que peor tantito-, y ya sé que en otras ciudades está muy muy cabrón como para asustarme por verlos ahí parados, pero uno escucha tantas cosas... fui a comer la quesadilla a mi estudio, para poder ver desde la ventana qué pasaba, quién pasaba o qué -siempre me ha gustado esa ventana porque yo veo todo y nadie ve que miro-, pasó nada, sólo los policías ahí en el camión, caminando de un lado a otro en distancias cortas, los del camión durmiéndose, jugando con el arma que tenían en las manos; me puse a observarlos detenidamente, todos con el uniforme y el ornamento antibalas son iguales, pero si les alcanzas a distinguir las caras, la cosa cambia y  sí que se ven diferentes, no todos son unos marranos, la mayoría, me atrevo a decir, tienen caras como de niños, al menos los que están aquí afuera no pasan de los 30, en sus ojos está el tedio y la resignación de estar en un lugar al que los mandaron, perdiendo el día por alguien que ni siquiera se toma la molestia de saber que existen, no sé, no entiendo ¿por qué terminan ahí? ¿no tuvieron más opción? ¿qué pensarán/sentirán cuando todos los voltean a ver con miedo y/o hostilidad? ¿al final qué terminará siendo de sus vidas?... Quién sabe qué pasó o quién anda por aquí, pero camino hacia acá -Profética- vi que otras dos esquinas estaban llenas de más policías, más camiones, más armas, más ojos viendo hacia todos lados, más miradas cuidándose de niellossabránqué...

Comentarios

LSz. dijo…
La madrugada del miércoles volvía de Puebla y sucedió algo parecido, sólo que acá sí catearon y apresaron a alguien a dos casas. Algo extraño sucedió, pues la casa de donde sacaron al tipo con cara de maloso ha quedado abandonada desde ese día. Antes eran tan alegres y pasaban todas las madrugadas con discos de duranguense a todo volumen, bebiendo cartones y cartones de cerveza y maldiciéndose unos con otros. Qué será de mis vecinos.
G Velázquez dijo…
luego de la última frase pensé: qué va a ser de ti, lejos de casa... tú sabrás completar la canción, jo...

qué feo es eso de las aprehensiones...
Anónimo dijo…
Hola Gina!!!
aqui visitandote como todos los días.
El operativo erá porque en el Hotel ese, habia una convención de los lideres sindicales de los terraceros y gente de la construcción, que al parecer ya han sufrido atentados. Claro esta a los demás que "nos coma el perro" no les importamos para nada.

Un abrazo.

Doña ruda.
G Velázquez dijo…
mmmm
si estaban en el camino real, no entiendo por qué abarcar tantas calles... qué exagerados!

gracias por la información =) nunca me hubiese enterado si no me dices....

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