CCU

Sábado y domingo estuve trabajando en el recién inaugurado Complejo Cultural Universitario. No puedo decir qué hice ni revelar detalles, porque firmé una carta en donde dije que guardaría silencio total, sigo sin entender muy bien porqué o para qué, el caso es que sólo diré que a los 3 minutos de haber llegado hasta allá, me dije a mí misma: qué hago aquí, debería de estar en mi cama calientita durmiendo, leyendo o pensando en francés, definitivamente será un día largo, y todavía falta mañana, lo que hago por dinero, aaaay no quiero estar aquí... pero terminé adaptándome y resignándome a lo que me había comprometido, el primer día tenía entumida la mano de tanto escribir, y al final no resultó ser tan malo encerrarme dos días en paredes azules que cuando veía me daban claustrofobia... Y regresando al Complejo, quedó lindo, bastante amplio, ya le hacía falta algo así a la BUAP, cuando llegué pensé: ¡no que no hay dinero! La verdad es que de primera impresión impone, todo está muy high tech, pero conforme fui observando me di cuenta de que era casi igualito a Antara, sólo faltan las tiendas, igual fue el mismo arquitecto... El segundo día a la hora de la comida me encontré a un abogaducho de la ibero que estaba muriéndose de la impresión y la envidia, según dijo estaba de curioso conociendo el lugar, no se lo creía, ya saben sus instalaciones parece que están en obra negra y ya llevan 10 años así, jo, a ver si siguen discriminando a los que estudiamos en la Benemérita -ahí salen los traumas menores de 6 años de tratos feos por estudiar en una universidad pública, jo, porque hasta los de la Cuauhtémoc nos desdeñaban-; y bueno, creo que igual deberían de invertir en nuestro pobre collhi antes de que se caiga... Hay una librería, ya era justo y necesario que la BUAP tuviese su propia librería, está amplia, más o menos surtida y con buenos precios -algunas editoriales incluso tan barato como en el DF-, todavía le falta un poco de orden, pero según dijo el encargado pronto todo estará alfabéticamente dispuesto; los vendedores aún no agarran muy bien la onda, pero son eficientes, amables y encuentran -muchos minutos después- lo que uno busca, y no se enojan si no compras nada, habrá que ir a comprar para que no desaparezca... Mi única queja es que en todo el lugar no venden expressos, eso me pareció una verdadera degeneración... Aquí las fotos para que vean que es casi como Antara Polanco y el profundo mensaje, que comenzaron a pintar cuando llegué, de nuestro "honorable señor rector don Mtro. EAM"...

Comentarios

samuel dijo…
...Esperanzador porvenir...

carajo
eso lo estaba guardando para un poema del Dossier Desesperanza
se ve que ese señor agüera es un gran filósofo

supongo que habrá que orgullecerse
pero ya sabes mi trauma
más de seis años

toda una vida

por cierto
estoy escuchando bajofondo tango club
y pensé que habían intervenido poemas de Lizalde
jo
luego me di cuenta que no
que estaba en tu blog

pero deberías escucharlo
se oye loquísimo
bien avant garde

creo que los juntaré en mi casa
haré mi mezcla fresa
-como tú cuentas los granos de café-
G Velázquez dijo…
estaba en mi blog Lizalde?
je ne comprends pas
on doit pratique parce que encore je suis très maladroite pour l'entretien/entrevue/interview

bajofondo! ils sont super, n'est pas?

Entradas populares