Lágrimas negras

Recién regresé a Puebla me encontré con estos zapatos voladores, al principio me descontroló bastante pero después capté que si estaban frente al museo Amparo tendrían que ver directamente con la exposición temporal. Los zapatos son nuevos, pensé en todos los niños pobres que no tienen zapatos, hubieran puesto unos usados y viejos, yo podría haber donado un par de pares... El lunes, como es gratis, a primera hora fui para evitar grupos escolares y demás bolas. La exposición es de la mexicana Betsabeé Romero. La primera sala me dio una impresión de que sería algo muy wannabe, pero después se me olvidó y disfruté mucho su concepto, me latió lo que, creo, quería transmitir. Me dejó buena vibra, contenta, me gustó su onda circular/cíclica y las huellas. Me dejó pensando más en lo que ya venía pensando repetitivamente desde que estuve en Querétaro, sobre los caminos recorridos y lo que vas dejando, pero esa es otra sopa... Llantas, papel picado, muchas fotos, carritos de juguete, vochos, terciopelo, cactus, pan, estambre, petate, talavera, chicle de menta y de sabores, ladrillos, pantallas, videos, entre muchos otros materiales curiositos... ¡Vayan, está cool! En las noches me gusta cómo se ve porque los zapatos parecen murciélagos...

Comentarios

Entradas populares