WALL-E

Confieso que no puedo dejar de hacer aspavientos cada que veo algo de Wall-E o me dicen algo de esa película. En realidad fui a verla sin saber muy bien de qué se trataba, tenía ganas y ya, mi sobrinito me había dicho que: "era un robot que se enamoraba de una chica y yo creo que es como ET y que seguro está fea y triste y por eso no quiero verla pero sí me puedes regalar un juguetito de Wall-E" -nunca le puedo decir que no a nada después de esas declaraciones-. La fui a ver y terminé embelesada. También me la pasé pensando que tal cosa le encantaría a P, mi sobrinito, y tal otra también, a ver si alcanzo a llevarlo antes de que se vaya... Sentí muchísima empatía con el protagonista, entre otras cosas, por chacharero, jo... No puedo decir demasiado, las ideas me llegan desordenadas y alborotadas, así que resumo que: Wall-e es entrañable, la onda; los de Pixar son unos verdaderos genios, hacer una película sin diálogos dejando que las imágenes te cuenten todo y te provoquen tantas cosas tiene un gran mérito. Quiero verla otra vez, vayan todos es una imprescindible del verano.

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