tanta saudade

El jueves desperté en Plan de Abajo, en una ciudad que no me acuerdo cómo llamó JI, que no me gusta nada. Sola, en una cama extraña e incómoda, sin los ruidos de la mañana anterior tampoco con buena vista, ni el calorcito, ni el café recién hecho, ni nada de nada. En lo primero que pensé fue en Cuévano y las veintitantas horas anteriores. Repasé, remembré, recorrí. Me gustó estar ahí después de tanto tiempo, la compañía. Me gustaron muchas cosas que ya me gustaban dentro y fuera de. Me la pasé re-conociendo y reconstruyendo recuerdos, sumándole otros. Entrañable.

Comentarios

G Velázquez dijo…
Ah, mira, creo que ya lo sabía y no me acordaba, o sólo lo sospechaba... Da igual. Saludotes =)

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