Desperté de un sueño corto que se repetía una y otra vez. Creo que el microsueño forma parte de otro sueño que me gusta mucho. Guardo los olores, los pasos, las miradas, las palabras, as sensaciones, los sonidos. La repetición fue de distintas formas, primero lento, después rápido, luego extendido, y así sentí que nunca se acabaría. Desperté temprano, tal vez porque el sueño fue la dosis de euforia que necesitaba, eran las 4, hacía mucho frío para levantarme, intenté cerrar los ojos para seguir soñando o por lo menos recordar, pero algo no me dejaba; así que me puse a leer a Celan en voz alta hasta que el frío me venció, me acurruqué más cerrando los ojos, desperté pocas horas después, me levanté y al verme al espejo tuve la sombría sensación de que tal vez no había sucedido nada -o quizá demasiado-.

Comentarios

itrejo dijo…
Creo que yo sueño en abonos, puedo despertar, hacer mi cotidiano día y cuando vuelvo a dormir, sigo soñando el msimo sueño justo donde me quede antes de despertar.

jaja, eso es una maravilla, no crees?

salute.
G Velázquez dijo…
Jo, qué raro, pocas veces me ha pasado que puedo continuar un sueño así...

Saludotes

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