31.5.08

Mi libro de Celan me fascinó y no lo suelto, lo leo en voz alta, me cautiva cómo suena en alemán -y eso que mi acento debe de ser pésimo- y me aprisiona lo que dice, por un tiempo no podré salir sin él...
UNLESBARKEIT dieser
Welt. Alles doppelt.
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Die starken Uhren
geben der Spaltstunde recht,
heiser.
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Du, in dein Tiefstes geklemmt,
entsteigst dir
für immer.
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ILLEGIBLE this
world. Everything doubled.
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Staunch clocks
confirm the split tour,
hoarsely.
---
You, clamped in your depths,
climb out of yourself
for ever.

Con mi salvaje corazón...

El despertador estuvo sonando mucho tiempo, al principio el ruido me molestaba perodespués terminé quedándome dormida arrullada por el agudo tititititi, no quería ni podía levantarme estaba soñando contigo, caminábamos por una ciudad en la que nunca hemos estado juntos no hablábamos mucho porque no hacía falta;afortunadamente una hora después mi inconsciente me despertó asustado porque tal vez se me habría hecho tarde, sólo dormí una hora más, así que no era tan tarde, no podría hacer todo eso que había planeado antes de ir a pararme todo el día a repetir lo mismo pero estaba con el tiempo justo para bañarme, cargar a Zukerman con música y pila, desayunar, medio arreglarme y hacer café para llevar -no sé qué haría los sábados sin mi prensa francesa-… El camión se tardó más de loacostumbrado, había más carros, más tráfico, más lentitud pero The Moldy Peaches no me dejaron preocuparme, llegué justo 10 minutos antes de la hora, después depelearme con unos fulanos que habían invadido de la nada mi salón, en automáticome sumergí en el blablablá de todo el día, mientras pensaba lo rápido que habíapasado la semana y lo mucho que me ardía la garganta. Pensé que seguro meenfermaría otra vez, quizá me habías contagiado cuando nos vimos el otro día, aunque ya había pasado mucho tiempo como para empezar a sentirme mal precisamente hoy. El tiempo de clase me sobró con todos los grupos, no sé si porque son más listos que nunca o porque los ejercicios son los más tontos del mundo, medio los entretuve platicando de cualquier cosa y también los dejé salir temprano. En cierto momento me sorprendí cantando de la nada una canción de Cerati y entonces me acordé que ayer había despertado con una frase: me contengo de amarte más, hasta volverte a ver. Luego recordé que mi confesor dice que siempre que me pongo así pienso en frases ceratianas. Después de eso en cada trago de Oma pensaba: sí puedo contenerme, al siguiente: no puedo contenerme, y así sucesivamente hasta que se terminó y me quedé con un no podré contenerme… En consecuencia debo decir: llévame -pronto- a un lugar con parlantes o Hey, te suplico estrellarme en vos, cocinarme lento como Ícaro en el sol o Ahora es nunca, todo es nada

O.O

Mi amigo gay ya es abuelo. Su odiosa Casandra tuvo dos gatitos. Una que parece trigrita y éste que es negro negro con ojos verdes. La foto está tan deficiente porque no dejaba de moverse y la luz era muy mala. Si me gustaran los gatos lo adoptaría, es un encanto...

30.5.08

Desperté de un sueño corto que se repetía una y otra vez. Creo que el microsueño forma parte de otro sueño que me gusta mucho. Guardo los olores, los pasos, las miradas, las palabras, as sensaciones, los sonidos. La repetición fue de distintas formas, primero lento, después rápido, luego extendido, y así sentí que nunca se acabaría. Desperté temprano, tal vez porque el sueño fue la dosis de euforia que necesitaba, eran las 4, hacía mucho frío para levantarme, intenté cerrar los ojos para seguir soñando o por lo menos recordar, pero algo no me dejaba; así que me puse a leer a Celan en voz alta hasta que el frío me venció, me acurruqué más cerrando los ojos, desperté pocas horas después, me levanté y al verme al espejo tuve la sombría sensación de que tal vez no había sucedido nada -o quizá demasiado-.

de Rubén Bonifaz Nuño

Desde la tristeza que se desploma,

desde mi dolor que me cansa,

desde mi oficina, desde mi cuarto revuelto,
desde mis cobijas de hombre solo,
desde este papel, tiendo la mano.
****

Ya no puedo ser solamente

el que dice adiós, el que vive
de separaciones tan desnudas
que ya ni siquiera la esperanza
dejan de un regreso; el que en un libro
desviste y aprende y enseña
la misma pobreza, hoja por hoja.
**

Estoy escribiendo para que todos

puedan conocer mi domicilio,
por si alguno quiere contestarme.
****

Escribo mi carta para decirles

que esto es lo que pasa: estamos enfermos
del tiempo, del aire mismo,
de la pesadumbre que respiramos,
de la soledad que se nos impone.
****

Yo sólo pretendo hablar con alguien,

decir y escuchar. No es gran cosa.

Con gentes distintas en apariencia
camino, trabajo todos los días;
y no me saludo con nadie: temo.
****

Entiendo que no debe ser, que acaso

hay quien, sin saberlo, me necesita.

Yo lo necesito también. Ahora
lo digo en voz alta, simplemente.
****

Escribí al principio: tiendo la mano.

Espero que alguno lo comprenda.

Los demonios y los días, 1956

27.5.08

Me llegó el cartel de la presentación de mañana. Todavía no logro descifrar el concepto detrás de él, lo que sí he logrado descifrar desde hace tiempo es que Contraverano es uno de los hits poéticos del momento... Les dejo dos probaditas del poemario que pueden encontrar en las librerías educal -aquí encuentran un directorio de las librerías-::::
En soledad he aprendido a lidiar con la ceniza
+++++que han dejado los veranos.
De noche he aprendido a no dejar que mis palabras
+++++se consuman por el fuego.
****
Por este oficio de sombra
puedo soportar esta ciudad que llevo a cuestas.
_______________
La fiebre es el verano del cuerpo,
deja quebrado el árbol que nos mantiene en pie
y hace nacer una flor de sangre entre los labios.

26.5.08

XIX

Pain has an element of blank;
It cannot recollect
When it began, or if there were
A day when it was not.
*******
It has no future but itself,
Its infinite realms contain
Its past, enlightened to perceive
New periods of pain.
Emily Dickinson

25.5.08

Contraverano en Puebla

Nadie puede faltar a la presentación del tercer poemario de Mijail Lamas este jueves 29 de mayo en la Casa del Escritor (5 Oriente 201 Centro) a las 19 hrs.

¡buuuuuuh!

Ayer no pude evitar pasearme por la Feria del Libro, necesitaba ver si en los libros de la BUAP de 10 pesos había algo rescatable todavía, tristemente había menos que lo de siempre y además ya estaban en 15 pesos, nada extraordinario, así que pasé de largo... Cerca me encontré con El Colegio Nacional, siempre que los veo en cualquier Feria reviso las novedades y me compro, por lo menos, algún librito, encontré uno que hablaba sobre Rubén Bonifaz Nuño, a punto estaba de sacar la cartera cuando se me ocurrió preguntar por el precio, muy serio el muchacho dijo que 100 pesos, pregunté que si ya estaba incluido el descuento y titubeó, luego dijo que sí, después protesté por lo caro del libro, volvió a titubear y confeso que ya no hay descuentos en el Colegio Nacional, que por políticas de no-sé-qué los habían eliminado, entonces todo estaba al costo. Ésa es la novedad de este año de El Colegio Nacional. No sé qué cara habré hecho, pero me dijo que no era cosa de él, que ni a él como empleado le hacían descuento; le dije que comprendía, que era una lástima, dijo que sí, que siempre tenían el 50% en las Ferias y ahora ni siquiera un 10%. Le dije que sí, que siempre iba y les compraba algo, que incluso hacía unos años en ese mismo lugar me había vuelto loca al comprar las obras completas de Elizondo en menos de 300 pesos o algo así, él dijo el precio exacto y después agregó que ahora esos tres tomos costaban 900. No me lo creía. No compré el librito sobre Bonifaz, ni ningún otro. Recordé la conversación que había tenido con L no hace muchos días, después de que me contó que él había ido a la de León y que había comprado tal y tal, y yo al preguntarle los precios me había indignado porque le habían inflado precios para después hacer un "generoso descuento", que en realidad no era nada y que incluso le había salido un poco más caro que en alguna librería en el DF; me indigné y dije de todo. Ahora no me indigno, sólo me da tristeza que las dichosas ferias no sean más que un negocio redondo para las editoriales y distribuidores, ya ni siquiera llevan libros inconseguibles, ésos que están agotados en librerías y ellos tienen guardados en bodegas, no hay colecciones completas ni nada interesante ni atractivo. Lo único que es la onda es el botadero de saldos de la Librería Ángeles...

24.5.08

Soñé que un desconocido -que apareció el otro día también en un sueño muy curioso y que tal vez proyectaba mis simples anhelos en ese momento- me llevaba a un concierto de pop, decía que era lo que me hacía falta, yo argumentaba que tenía tantas cosas que hacer, que levantarme temprano, que dar clases, que el tiempo se me iba volando, que ya ni siquiera podía revisar mi mail, menos escribir en mi blog ni a mi confesor, que no tenía tiempo para ver qué me hacía falta y menos llevarlo a cabo, daba listas y razones, y él, no aceptaba un no por respuesta. Se suponía que veríamos a Ximena Sariñana. Yo le decía que me parecía muy pegajosa y para niñas su música, que tal vez el suyo era un buen disco para poner en las mañanas mientras te estás bañando; algo me decía al respecto cuando un hombre de negro salía al escenario a decir que la cantante estaba retrasada por algún contratiempo que tardaría algunas horas en llegar, pero que mientras un chico cantante que de casualidad pasaba por ahí se había ofrecido a cantar un rato. Nadie protestó y a los pocos minutos salía el mismísimo Sean Lennon con guitarra en mano. Yo saltaba como resorte del asiento y lo reconocía, iba hasta la primera fila, nadie le hacía mucho caso. El desconocido me seguía y no decía nada, sólo se sonreía al ver mi cara de sorpresa. Comenzaba a cantar todas las canciones de su primer disco, los pocos que le habían reconocido iban a pedirle canciones del segundo, pero él decía que el primero casi no lo había presentado en vivo y que por eso cantaría sólo Into the sun, hablaba perfecto español y era tan raro como parece, jo, yo sólo cantaba y cantaba con él. Y nada, fue un lindo recital, justo lo que necesitaba, no precisamente un concierto de pop femenino. Además, claro está que no hay ni siquiera punto de comparación entre los dos artistas, ni tantito... No supe bien cómo terminaba todo porque sonó mi despertador. Lo primero que hice antes del té, fue poner ése disco, me hizo la mañana, no importó que horas más tarde tratara con uno de los grupos más apáticos de la historia de mi vida ni que me dieran la comida más fea del mundo, a pesar de que lo notaba en mi mente sólo podía escuchar I step into my spaceship I'm on my way home, I hope that i will make it but there's no way of knowing, the world is far behind me, I look into the sun...

18.5.08

Agenda de la semana

En el DF

Martes 20 de mayo 19:00 horas

Presentación del libro Cuaderno de Tyler Durden seguido de Fundación de la casa de Mijail Lamas

Casa-Refugio Citlaltépetl

Citlaltépetl 25 (entre Ámsterdam y Campeche)

Colonia Hipódromo-Condesa.

En Irapuato

XVI Festival Eraitzicuitzio

Lunes 19 de mayo. Literatura.
Museo de la Ciudad
19:30 Presentación de Contraverano de Mijail Lamas, por Luis Felipe Pérez.
20:30 Inauguración del Festival y presentación de la Orquesta de Cámara de Irapuato
21:30 Premiación del Concurso Estatal de Cuento Joven "Roberto Bolaño"
Vino de Honor
Martes 20 de mayo. Cine
20:00 En el Hoyo, de Juan Carlos Rulfo. Ágora del Hospitalito.
Sábado 24 de mayo. Artes Plásticas
18:30 Retrospectiva, Paco Patlán. Expo de Grabado en Casa de Cultura.
20:00 Retrospectiva, Raúl Zárate. Obra pictórica en Centro Cultural Tonatihuh

En Puebla

Miércoles 21 de mayo 7:30 pm Presentación del poemario De la hoja al cenicero de Eduardo Ribé. Participan José Luis Carrillo Fuchs, Karen Rojas y el autor. Centro Cultural Creciente 11 ote. 205, Centro.

Gira literaria para errantes

Jueves 22 de mayo 6 p.m.

Lectura a cargo de Alejandra Peart, Georgina Lizeth, Karen Rojas Kauffmann y Víctor H. Benítez

Música errante a cargo de la No estar band

Casa del Escritor

5 oriente 201, Centro

Viernes 23 de mayo 7p.m.

Presentación de las 5 revistas

Música a cargo de Nono Tarado

Fiesta amenizada por DJ Reikos

Profética, Casa de la Lectura

3 sur 701, Centro

Penélope dixit

[En domingo lluviosos como éste, me siento cada vez más Penélope...]

[…] Te siento, Ulises te siento, donde acaban mis sentidos empieza el mar que nos separa, se inicia el viaje del deseo que te acerca, el vuelo de mil aves que se adentran como islas en las aguas pisando suavemente en la distancia, y entonces todo es puente, la viña que madura en las colinas, el reclamo de la tórtola, la soledad del pastor, la desnudez del árbol, el aroma del pan, las rondas infantiles, y toda la luz es tu presencia en mí… Lávame, lávame con tus manos la tristeza del cuerpo y la tristeza del rostro, polvillo de orfandad que se acumula en este largo mirar vagabundo que te busca, y al atardecer, cansado, se duerme en algún paraje extraño, regazo solitario donde no están tus brazos que lo abriguen y, poco a poco, de esperanza en abatimiento y de abatimiento en esperanza, se va quebrando y estalla… Enmudece la voz a fuerza de humillarse ruego, el anhelo se sonroja… El tiempo del amor se transforma con el tiempo en sacrilegio y exige su reparación, y yo no estaba preparada, lo confieso, no imaginé que pudiera exigir tanto a cambio y tan sin prisa, que procediera tan metódica su justicia: así te di, así te tomo. […] Hablar, sí, necesito hablar contigo Ulises, saber si invento o fue verdad, si queda en tu alma torbellino semejante, si padecen tus horas iguales despojos, si flota en algún repliegue de tu memoria una como barquilla fantasmal que te empuja y te lleva suave hacia la esperanza del reencuentro… Hablar para decir quizá que lo irreal es esta espera, que lo que dentro se hiela no son esas semillas que aún querrían germinar, y que lo que afuera se extiende no es el Océano irremediable, y tiemblo, tiemblo por esas palabras no dichas, por el endurecimiento de su flujo de plata, por la perseverancia con que la reda de Némesis va comiendo los brotes indefensos, tiemblo por nuestra propia fidelidad a la eficacia de un diálogo que se nutre de ausencias, porque, ¿en qué oídos vas desgranando nuestros cantos nupciales cada día más lejanos?... ¿qué labios retienen hoy la relación de tus combates, las victorias de una búsqueda que untos fraguamos? Olvidaba que eres parco, Ulises, que difícilmente se expresa tu sentir […]
Sed de mar, Esther Seligson

17.5.08

fobia de generación espontánea

Llegué muy temprano porque no había mucho tráfico, calculé que mínimo haría 25 minutos, hice 15, así que antes de ir a reportarme me puse a explorar la sede. Recordé que hacía varios años, justo cuando llegaba a Puebla, había ido a esos edificios a hacer los exámenes de acreditación de inglés, por más que intenté recordar no pude ubicar en qué salón había sido, cómo había llegado y qué había pasado después, sólo me llegó una especie de flashback en el que yo regresaba a la casa con M, mi vecina en aquél entonces, y que en el camión me presentó al después apodado Légolas, tan amable, tan sonriente, tan misterioso, y yo secretamente encantada... Los organizadores pasaban y me veían jugar con mi gafete en la mano, columpiando los pies mientras escuchaba a todo volumen Entre Ríos, se detenían un poco para ver si quería preguntarles algo porque tal vez tenía cara de perdida o algo así, pero no, yo ya había visto dónde tenía que reportarme para que me dieran las listas, plumón y borrador, sólo que no quería entrar a estar sentada 10 minutos respondiéndole a alguien que me quisiera hacer una plática más forzada que nada, y ya me sé de memoria [que si es tu primer año dando clase, que no, que dónde has estado los años anteriores, que qué padre que te tocó en sede foránea, que qué tal los chicos, que si es muy difícil, que qué estudié, que porqué estudié eso que estudié, que si estoy casada, que no aah pues entonces que seguro sí tengo novio, que no que qué raro que no, que porqué, que si quiero tener hijos, que si doy clases en otro lado, que entonces a qué me quiero dedicar, que dónde vivo, que seguro no soy de Puebla porque no se me nota, que con quién vivo, que cómo que sola, que si no me da miedo, que si qué cosas]. Entonces al cuarto para la hora me presenté para que me dijeran dónde era y me dieran todo lo que necesitaba. Me mandaron a un edificio lejísimos en el último piso, cuando llegué una paloma estaba intentando entrar por la ventana, pero resultó ser muy torpe y no pudo, así que me apuré a cerrar la ventana y prender ventiladores. Ordené lo que necesitaba en el escritorio. Hice notas, que no había hecho antes porque siempre es la misma cantaleta, sólo para que la memoria no me traicionara a la hora de dar la famosa introducción. Saqué mi termo lleno de café, y en lo que esperaba me bebí dos tacitas. Seguro eso fue un error. Cuando llegaron los chicos, tarde, yo ya estaba muriéndome de calor y con ganas de acostarme en el piso frío. Ya sabía que serían alrededor de cincuenta, pero comencé a observar cómo entraban al salón, en el que desde mi perspectiva difícilmente cabrían, uno tras otro pareciendo que nunca iban a dejar de llegar y llenar el salón vacío. Creo que ahí fue cuando comenzó la fobia. Blablablá, voy a pasar lista, las manos me temblaban y los puntitos que intentaba marcar eran violentos, quería hablar fuerte pero la voz se me quebraba un poco desde dentro, tomé agua, seguí enunciando nombres rimbombantes y extraños, ahora sentía que la garganta se me cerraba, más agua, más temblor en las manos, y entonces pensaba qué me está pasando, escalofrío, más nombres, hasta que terminé en el cincuentaiuno. Éste es el tercer año que hago lo mismo, que debo decir lo mismo, que son las mismas respuestas, los mismos errores, los mismos errores, y yo angustiada, como pude di la introducción lo más rápido que pude para que ellos comenzaran con los ejercicios y yo me saliera al pasillo a ver si no lo que me faltaba era aire fresco. Le envié un mensaje a L contándole, me respondió que me ‘había agorafobizado’, entonces regresé a revisar el primer ejercicio y dar respuestas, fue cuando además sentí pánico escénico, sentía cien ojos sobre mí y todo lo que estaba diciendo, volteé a ver a alguien que estaba adelante y me observaba detenidamente y sin ver su libreta apuntaba lo que yo decía, fue cuando hablaba de modos verbales y se me olvidó cómo se llamaba el indicativo, nadie sabía, el que más se acercó a lo que estaba hablando me dijo ‘imperativo’, yo seguí diciéndoles las demás respuestas mientras pensaba frenéticamente: subjuntivo, imperativo, i…, al final del ejercicio me llegó el infinitivo a la lengua, volvieron a verme con seguridad, yo decidí no verlos directamente a los ojos como suelo hacer cuando le pregunto algo a alguien. El segundo grupo volvió a llegar tarde, intenté no pensar en lo que me había pasado y cerraba los ojos más segundos de lo normal mientras hablaba y les explicaba, las palabras que debía repetir me llegaban a la memoria y salían de mi boca sin que me diera cuenta cómo, sospecho que no notaron que seguí sintiendo pánico y cosas extrañas, algunos se quedaron después a platicar conmigo de cualquier cosa. Ya era la hora de la comida y debía regresar al lugar donde hay pláticas horribles y suponía que no habría nadie bien conocido con quién hablar un rato, así fue, había conocidos, un par, uno acaparaba la conversación hablando de él mismo y de su ‘maravillosa maestría’, repetía frases que seguro sus maestros decían, desdeñaba a personas que eran justo como él había sido, habló mal del collhi, de Chomsky (como si algún día lo hubiera entendido), de Saussure (que, por supuesto, malpronunció), crucificó a los maestros y reprochó todo lo que no le habían enseñado y ahora en la maestría había ‘aprendido’. Yo sólo pensaba que si no sabía todas esas cosas era porque nunca se había tomado la molestia de leer ni tantito. Lo escuchaba, pero sin voltear, masticaba una cosa extraña que me habían puesto enfrente, y me daba risa interna, decía tantas estupideces que me daban ganas de voltear y decirle que el grado académico nunca iba a esconder su verdadera discapacidad y eso de andar tan pretenciosito le quedaba mal (por más que intenté en recordar el apodo por el que todos lo conocían, sólo recordé que D y yo le decíamos ‘El ojitos’). Salí de ahí antes de que se me saliera la carcajada en su cara. Las tres horas que siguieron transcurrieron sin pánico tangible, sólo de vez en vez pensaba qué me pasó, por qué me pasó esto si ya lo había hecho tantas veces, si me sé las respuestas y los argumentos mejor que el himno nacional, por qué, por qué… me lo sigo preguntando…

15.5.08

Chale

Hace rato Ren y yo estábamos hablando de cuestiones lingüísticas, no sé bien cómo comenzó todo, el caso es que estuvimos como 3 horas dándole vueltas a varios asuntos hasta que en cierta forma, creo, él entendió mi punto y a mí me quedó clara su perspectiva, además él tenía que irse a trabajar así que tal vez por eso llegamos más o menos a una conclusión de las divagaciones... La nota curiosa es que en determinado momento se mencionó a la Real Academia de la Lengua Española y cómo últimamente se ha abierto más a aceptar nuevas palabras que se usan en la cotidianidad de la vida o en la tecnología, lo que sea, terminé preguntando si chale, ya estaría como palabra 'autorizada', Ren dijo que desde luego que era cuestión vieja, entonces tomé mi vigésima segunda edición y busqué chale. Después de leerla en voz alta, sólo pudimos decir al unísono: ¡chale! Nadie, que conozcamos por lo menos, jamás ha usado así esa palabra, de dónde habrán sacado eso, ¿qué no se supone que gente de todas las Academias se junta a discutir y aportar algo? -Por cierto, que después buscamos chafa y sí estaba bien para el uso mexicano, sin embargo encontramos que en El Salvador y en Nicaragua su definición es bastante chafa- Pensamos que tal vez en la versión en internet, la vigésimo tercera edición, ya estaría alguna corrección, por lo menos otra acepción como interjección y no sustantivo común, pero, oh no, está la misma. Quizás la acepción de la RAE es el origen de la palabra y después su uso fue evolucionando o qué sé yo, pero de verdad, quién la usa en ese sentido, ¿alguien sabe?... Habrá que redactar minuciosamente nuestra acepción y enviarla para que se enteren...

chale.

1. com. Méx. Persona, residente en México, originaria de China, descendiente de chinos o con rasgos orientales.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

10.5.08

[Las florecitas de CP siguen vivas y se pusieron lindas, yo pensé que se morirían pronto después de que estuvieron un día entero trajinando en el calor...]

9.5.08

Music Hole [2008]

Creo que fue en enero cuando a mi correo llegó la noticia de que en mayo saldría el nuevo disco de Camille. La música de esta francesa me había enganchado desde que por azares de la vida algunos años escuché ‘Ta doleur’, estuve un fin de semana entero buscando sus dos discos, bajando canción por canción, injuriando contra la mala conexión, borrando malas grabaciones o incompletas, y demás, fue muy difícil juntarlo todo, pero para el domingo ya lo tenía todo y no dejaba de escucharla. Así que éste lo esperaba con ansias y sin tener mucha idea de qué podría desear, pero me imaginaba que sería porque su segundo disco había sido muy experimental y entonces me llevó a pensar que el siguiente tendría que superar o por lo menos llegar al nivel de Le fil. Y entonces hace tres días llegó a mis oídos, lo escuché una, dos, tres, cuatro veces seguidas sin cansarme, me capturó, tal vez al principio no me gustó tanto que ahora cantara en inglés pero después entendí que quizá eso sería porque es un disco enormemente extrovertido, abierto, lúdico, divertido y un poco loco. Si bien lo vocal y hacer música sin instrumentos no es innovador en estos días, sí el cómo experimentar y mezclar los sonidos, ritmos, ruidos, golpes, etc, Camille supo hacerlo… Tiene tantos ruiditos recónditos que es un deleite escuchar el disco con audífonos. Si alguien lo quiere y no lo encuentra, deje mensaje yo puedo ayudar, claro que no llegará a México. El making of es entretenido, acá el link para un momento ocioso: http://www.youtube.com/watch?v=5OPGJEuNmo0 y http://www.youtube.com/watch?v=Vn-9PL8_644

8.5.08

'You have to have a little faith in people'

Aunque tengo demasiadas cosas qué hacer como para ir al cine, fui a la cinemateca porque hay un ciclo de Woody Allen. Lo mejor es que comenzaron con Manhattan, a pesar de haberla visto un titipuchal de veces no podía dejar de verla en grande. En el camino de mi casa a la casa de la cultura comenzó a llover, el viento refrescó lo que quedaba del día bochornoso, fue un comienzo delicioso. Es extrañamente encantador lo que me pasa con esta película, porque a pesar de que ya sé qué va a pasar o qué van a decir me sigue fascinando, me sigue dando risa, me sigue provocando un poco de saudade, me sigue pareciendo genial; esta vez me sonó un poco a una conversación que recién tuve...

Easy Knowledge

Between attention and attention,

The first and last decision,

Is mortal distraction

Of earth and air,

Further and nearer,

The vague wants

Of days and nights,

And personal error;

And the fatigued face,

Taking the strain

Of the horizontal force

And the vertical thrust,

Makes random answer

To the crucial test;

The uncertain flesh,

Scraping back chair

For the wrong train,

Falling in slush

Before a friend’s friends

Or shaking hands

With a snub-nosed winner.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

The opening window, closing door,

Open, close, but not

To finish or restore;

These whishes get

No further than

The edges of the town,

And leaning asking from the car

Cannot tell us where we are;

While the divided face

Has no grace

No discretion,

No occupation

But registering

Acreage, mileage,

The easy knowledge

Of the virtuous thing.

May 1930

W.H. Auden

7.5.08

Ocupado

Estuve mucho tiempo pensando en hacer la llamada telefónica, en realidad la única razón era porque sí, porque sí y porque quería contarte lo de la flor de Cat Power, de la euforia mezclada con melancolía de anoche, de que te hubiera gustado, tal vez, esa noche; te diría que en la noche te enviaría utopías, que había encontrado sólo para ti una guía de turistas de Lisboa maravillosa, también estaba ansiosa por decirte que había encontrado sin buscar el café al que mi padre solía ir a comprar granos, hacía mucho que mi madre se la pasaba diciendo por esos rumbos que era por ahí pero no lo encontraba, pensaba que ya no existía. Llamé y sonó ocupado, me moví de lugar con la mochila oliendo a café intenso y me detuve a comer donde siempre como cuando paso al centro sola. Volví a llamar, ocupado. Entré al metro y llegué pronto a la terminal. Compré mi boleto y volví a llamar. Ocupado.

6.5.08

Poder felino

La noche del lunes fue maravillosa. El lunes en sí fue extraordinario, pero la noche fue algo distinto. Para estar en primera fila no hubo otra opción más que dos largas horas de espera y de pie, no permitían nada más que especular y especular, emocionarse un poco, no demasiado, escuchar estupideces de la parejita meliflua de junto (que si Cat Power es tan ‘chida’ como Delgadillo, o mejor aún, así como del estilo de Oceransky, que si blá), y seguir esperando. No comenzó puntual, fueron veinte o veinticinco minutos de retraso, cinco minutos más y yo comenzaría a sospechar que eso de diva insufrible no era mito sino una triste realidad… Lo primero que hay que decir es que es hermosa –tal cual lo dijo T cuando la vio y no dejó de notarlo-. Salió enérgica, se le veía contenta de estar ahí, sin que llegara a decir o cantar palabra recibió ovación eufórica, se puso a repartir claveles blancos, a T le tocaba uno pero la chica de junto se lo arrebató, caballerosamente no protestó, se le acabó el ramo, terminó de saludar y después arrancó todo. Cantó y pidió que cantáramos. Inició su coreografía. No dejó de moverse de un lado a otro. Todo el tiempo estuvo pidiendo que le subieran a su micrófono, todo el tiempo se veía un tanto frustrada porque no sabía si era su garganta o el sonido, no se escuchaba e iba de un monitor a otro, no le hacían caso, no le entendían, se escuchaba más el bajo y la batería. Sin embargo, todo eso no importó mucho, porque ella seguía bailando y moviéndose por todas partes, acercándose al filo del escenario para saludar, posar para las fotos, ver a los ojos y cantarle a todos. La deficiencia del sonido no impidió que Chan llenara el espacio con su fuerza y su voz, y es que es tan peculiar su tesitura, pareciera que no hace ningún esfuerzo, no desafina, no se cansa de juguetear, se escucha casi como en los discos, no igual porque se entretiene cambiando algunas letras, su música estalla interiormente más fuerte en vivo. Quedé encantada con sus zapatos, uno tenía agujetas y el otro estaba roto con una cosa extraña que todavía no sé qué es. Canciones ininterrumpidas no dejaban que se perdiera el ritmo intenso de la noche, creo que para cada uno de los que estábamos ahí hubo un clímax distinto, para mí fueron varios, no me lo creía, fue verdaderamente emotivo. Le tomé muchísimas fotos, era difícil porque a pesar de que se la pasó casi todo el tiempo del lado en el que estábamos, sí, justo frente a nosotros, se movía muy rápido; y cuando no se movía tanto y estaba ahí inclinada viéndonos, no podía reaccionar y tomar la cámara, sólo la escuchaba, la observaba, la saboreaba. No cantó la que quería: wild is the wind, seguro porque no tocó ni el piano ni la guitarra, seguro porque es muy ‘viejita’ y tocó pocas viejitas, pero cantó muchas que me gustan, muchas que no dejo de cantar, así que no pude haber muerto esa noche, todavía no, la tendré que ver otra vez y otra vez hasta que la cante. Realmente puedo decir muy poco, traducir a palabras la experiencia –aunque suene a cliché- es complicado. Fue bellísimo, me sentí feliz/satisfecha/exaltada, aunque, todo el tiempo, con un dejo de melancolía –que se prolongó horas después, y el día después, y después del de después, y así hasta quién sabe cuándo (cuando le conté a M, me dijo que ya no volvería a ser lo mismo, tal vez tenga razón, casi siempre tiene razón con esas cosas)-. Intentó hablar en español pero poco se le entendió, por el audio y porque ella misma dijo que no tenía mucha idea, aún así en las últimas canciones de su repertorio incluyó ‘Angelitos Negros’, pensé que sería peor que en el disco, pero en realidad mejoró. Parecía que no le había pasado nada en las cuerdas vocales, cantaba impecable, pero a veces entre canción y canción, tosía, tomaba mucho té, se quejaba un poco con sus músicos, supongo que eso de tener callos en las cuerdas no es para recuperarse en una semana. Afortunadamente repartió flores otra vez, no eran claveles, creo que eran florecitas silvestres, felizmente regresó a darle la suya a T y a mí también me dio una, nos pusimos más contentos, fue el bono de la noche. Estuvo diez minutos dando las gracias, estuvimos diez minutos aplaudiéndole y dándole las gracias también.

Al final nos dejó muertos, ella terminó así, no hubo cabida a peticiones de canciones porque cantó casi todo lo solicitable, además claro que aunque se lo pidieran no lo habría cantado, casi todos se vieron muy decentes (no digo nos vimos porque yo no pido canciones, sólo las espero pero no lo digo) y callaron.Valieron la pena las 4 horas de pie, el cansancio y demás, no importó, se olvidaron todas las manchitas. La mujer, además de preciosa, es encantadora –no sé muy bien de dónde salieron todos esos mitos de que era insoportable y de temer-, sospecho que todos salimos amándola un poco más después de casi dos horas.

4.5.08

Toda la tarde mi cabeza fue un merequetengue, qué tengo que llevar, qué no se me debe de olvidar, a qué hora me tengo que levantar, qué ropa será la adecuada, hora máxima en la que debería estar en el Boulevard a ver si milagrosamente pasaba un camión a la CAPU, si no, separar dinero para el taxi, no olvidar quemar el disco, llevar la cajita metálica, revisar la última versión del texto por enviar, consultar el clima por internet, pensar en los minutos exactos para llegar a la hora acordada, qué lectura llevar, qué pluma, qué libreta, cargar a Zuckerman, terminar de leer y escribir las notas, cargar las pilas, lavar los trastes, poner dos despertadores, tener cambio, dormir no después de las 10, y demás... en dos segundos, en dos líneas, se cambió el plan madrugador, sólo pude pensar ¡buuh! y luego, inevitablemente, agüitarme un poco, debo poner en letras más grandes mi nota mental no. 3540954: No emocionarse demasiado antes de tiempo. De cualquier forma, seguro mañana será un día más que memorable.

3.5.08

PUNTUALIZACIONES PARA EL DEBATE CRÍTICA

Me llegó este texto en un correo. Lo comparto.

En estos días pusimos sobre la mesa el debate respecto al buen funcionamiento de la revista Crítica. Expusimos nuestras opiniones y encontramos eco en las distintas respuestas.

Es necesario ahora puntualizar algunas cuestiones esenciales para continuar la discusión y no perder tiempo y esfuerzo en cuestiones tangenciales.

Problema fundamental

Existe un divorcio entre Crítica, la revista cultural de la BUAP, y la comunidad artística de la institución. Esta fractura reside en que la dirección actual no conoce la efervescencia creativa de la universidad, no conoce a los artistas que están produciendo, no conoce a los ensayistas que crean conocimiento. En esta ignorancia radica una de las grandes fallas del equipo de dirección. Pedían nombres! No los conocían! Aportamos ya distintos nombres de profesores y alumnos que, por su calidad, perfectamente pueden honrar las páginas de Crítica. Intelectuales que publican en otros sitios pero que no lo hacen en la revista de su casa de estudios. Se trata indudablemente de una ironía. Y no podemos olvidar que ésta genera el efecto del absurdo.

Motivos del problema: Más allá del evidente desconocimiento del medio cultural universitario, debe decirse, con honestidad y de manera frontal, que Julio Eutiquio Sarabia es el responsable de esta escisión entre revista y comunidad. Hay muchos ejemplos que dan cuenta de la labor de bloqueo que ha ejercido desde la subdirección. Sus simpatías y sus animadversiones son el único criterio de inclusión en la revista. Él es responsable directo de la crisis. Si Sarabia tuviera, ya no digamos vergüenza sino dignidad, no tendría problemas en reconocer esto. No se trata de política, se trata de honestidad.

Propuestas para salvar la crisis

Crítica vive una crisis. Eso no se duda. Pero ¿de qué modo puede solucionarse este impasse? Sencillo. Proponemos tres puntos que habrán de mejorar el funcionamiento de la revista.

a) La creación de un Consejo Editorial. Tres intelectuales, integrantes de la comunidad universitaria, con la capacidad de proponer textos de profesores y alumnos de la institución.

b) Promover que la revista cuente al menos con un 30% de participación de universitarios. A una revista de corte académico, a iniciativa de Conacyt, se le recomienda este porcentaje. ¿No sería sano adoptar estos lineamientos? Más aún ¿no sería justo? En términos reales, se trataría de la inclusión, en cada número, de tres universitarios: dos profesores y un alumno, tres profesores, tres alumnos, en fin, la combinación es lo de menos. Lo verdaderamente trascendente es abrir el espacio de participación. ¿Es excesivo solicitar, exigir tres espacios por número para quienes construyen conocimiento en la BUAP, para quienes asimilan tales contenidos y son el producto del quehacer de nuestra institución? ¿Es una desproporción? ¿Es injusto de mi parte plantear el asunto?

Y es cierto, los directores de una revista no tienen el deber de ser democráticos. Por el contrario, imponen su canon, su visión de las cosas. De acuerdo. Sería válido este razonamiento siempre y cuando la dirección de una revista arriesgue e invierta sus propios recursos, JAMÁS cuando los obtiene de una institución como la universidad pública. En ese caso, deben socializarse las oportunidades de acuerdo a los patrones de calidad, a criterios meramente estéticos.

Alí Calderón

2.5.08

camuflaje

[Camuflaje eficaz desespero por mostrarte más, todo lo profundo ama el disfraz. Separemos el amor de la avidez de mitigar dolor ¿sólo por espinas desechar la flor? Mi torpeza habitual... hasta hoy Demasiado es nada para hacer estoy romántico y repleto de clichés. Sin mi camuflaje, me entregué a vos, como yo... G.C.]

1.5.08

No entré a la lectura de Efraín Bartolomé porque -para variar- me pusieron a vender los libros afuera. Además la sala de la Casa del Escritor estaba a reventar, siempre que está así hace demasiado calor y parece que dura demasiado. Sin embargo, Q logró entrar a la mitad y le dije que sacara fotos. Me contó que la lectura fue estupenda, hubo una especie de ambientación especial y proyección de algo, por más que me asomé de puntitas no logré ver nada. Los libros -a pesar de los precios y de que medio mundo se quejó (¡conmigo! como si la ganancia fuera para mí, como si yo hubiese puesto los precios)- se vendieron muy bien, casi todo fue bien con ese asunto -a excepción de un incidente provocado por algún lacra malhora que se apareció por ahí, pero el karma se lo cobrará- (incluso podría obtener un trabajo en un futuro si es que IT pone su librería). Da gusto que grandes poetas como Bartolomé logren tanta asistencia. El poeta estaba contento, irradiaba exceso de buena vibra, supongo que así es siempre... Curiosamente los dos chavos que hablaban de Góngora y Quevedo en el autobús en el que regresé a Puebla estaban también en la lectura, los saludé muy naturalmente porque estaban con la banda, creo que también me reconocieron del AU, tan chiquito es el mundo que hasta se estaban quedando en casa de A y V, sin embargo me equivoqué con su edad porque sí pasaban de los veinte, hablaban así de Góngora y Quevedo porque son estudiantes de literatura en el DF, así que el encanto de que fueran hablando así de poesía se perdió un poco, aunque su naturalidad y poca pretensión al hablar del tema hacen que se conserve la peculiaridad... La siguiente lectura en dicho recinto será -ahora sí- la del chileno Omar Lara, luego posteo la fecha. Mientras dejo un poemita de mi nuevo libro =)

No me importan

la árida sequedad de la garganta ronca

Ni pólvora ni arena

Ni dientes de metal que rechinan contra una piedra negra

Ni una vaina vacía ni un tambor

de cuero roto

Tu lengua hace vivir lo que pronuncia

Y yo quiero que pronuncies la Vida:

No quiero de su hermana la dulce paz que vierte

Siente mi corazón: es tu cautivo:

un corazón tan vivo que asustaría a la Muerte.

Efraín Bartolomé

de Partes un verso a la mitad y sangra