de El amor en los tiempos del cólera

Por fin terminé de enterarme qué pasó con Florentino Ariza y Fermina Daza, sus historias, desencuentros, obsesiones, amores y demás. No puedo decir que no me gustó el libro, pero sigo pensando que para mí el libro más grande de GGM es El otoño del patriarca. Admito que prejuzgué un poco a Florentino a la mitad del libro, no dejaba de verlo como un tipo pusilánime y con severos problemas de obsesión fatal, pero terminé enganchándome un poco a él, le tomé cariño, no dejaba de imaginármelo como una persona que conozco, se parecen tanto, o por lo menos eso creo yo. Disfrutaba leerlo antes de dormir, la prosa de García Márquez siempre la he podido leer rápidamente captando los detalles, exceso de personajes y enredos que suelen contener sus novelas, siempre que lo leo me acuerdo de cuando me dio varicela hace 4 años y mataba mis insomnios con Cien años de soledad. Confieso que quería terminar el libro para ir a ver la película. Acepto que la quiero ver casi sólo por Javier Bardem. Siempre he dicho que las películas que hacen basadas en libros no son adaptaciones, sino una versión/percepción/interpretación del autor, por eso no se puede decir si está o no al nivel del libro, para mí es imposible, son lenguajes diferentes… Si bien hay versiones maravillosas como Il postino, El perfume, o Naranja mecánica (son las que ahora me vienen a la mente) no puede decirse que son mejores que el libro en sí… Acá copio fragmentos que me parecieron fabulosos y merecieron la pena de tener pegada una banderita azul… Mañana muy tempranito me voy al cine, a ver con qué tal…

[…] De todos modos le costaba trabajo entender que dos adultos libres y sin pasado, al margen de los prejuicios de una sociedad ensimismada, hubieran elegido el azar de los amores prohibidos. Ella se lo explicó: «Era su gusto». Además, la clandestinidad compartida con un hombre que nunca fue suyo por completo, y en la que más de una vez conocieron la explosión instantánea de la felicidad, no le pareció una condición indeseable. Al contrario: la vida le había demostrado que tal vez fuera ejemplar. [:21]

La viuda de Nazaret no faltó nunca a las citas ocasionales de Florentino Ariza, ni aun en sus tiempos más atareados, y siempre fue sin pretensiones de amar ni ser amada, aunque siempre con la esperanza de encontrar algo que fuera como el amor, pero sin los problemas del amor. […] [:167]

[…] Lo acompañó el recuerdo de todas: tanto las que dormían en los cementarios, pensando en él a través de las rosas que les sembraba encima, como las que todavía apoyaban su cabeza sobre la misma almohada en que dormía el marido con los cuernos dorados bajo la luna. A falta de una deseó estar con todas al mismo tiempo, como siempre que estaba asustado. Pues aun en sus épocas más difíciles y en sus momentos peores, había mantenido algún vínculo, por débil que fuera, con las incontables amantes de tantos años: siempre siguió el hilo de sus vidas. [:293]

[…] Con ella aprendió Florentino Ariza lo que ya había padecido muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna. Solitario entre la muchedumbre del muelle, se había dicho con un golpe de rabia: «El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas». [:295]

Comentarios

daviz dijo…
la verdad que a mi me está encantado la novela. De hecho estaba pensando a ver si alguien me recomienda otra buena de GGM, que no sea tan intrincada como 100..- y oye, ya me has dado una idea!

yo tengo curiosidad de ver la peli, por ver la ambientación, aunque sé que no será comparable.
daviz dijo…
por cierto me encantan esas citas!!
justo pones dos trozos que he guardado!

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