31.12.07

Happy new year

Mira, no pido mucho, / solamente tu mano, tenerla / como un sapito que duerme así contento. / Necesito esa puerta que me dabas / para entrar a tu mundo, ese trocito / de azúcar verde, de redondo alegre. / ¿No me prestas tu mano en esta noche / de fìn de año de lechuzas roncas? / No puedes, por razones técnicas. / Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo, / el durazno sedoso de la palma / y el dorso, ese país de azules árboles. / Así la tomo y la sostengo, / como si de ello dependiera / muchísimo del mundo, / la sucesión de las cuatro estaciones, / el canto de los gallos, el amor de los hombres.
J.C.
***Cada año, invariablemente, me acuerdo de este poemita, me gusta mucho... Feliz año a los blólectores, abrazos y buenos deseos repartidos equitativamente...***
El paisaje era bonito, bonito a secas, pero me acordé tanto de ti por el sol -porque la última vez que te vi el sol se veía un poco así-, por el calor, por la música y por el puro gusto de pensarte... Ya te quiero ver, lo digo abierta, pública y libremente para que sepas que sí te extraño...
Nunca me había dado tanto gusto encontrar un Italian Coffee. Está perdido en el fondo de una plaza comercial en el centro de Iguala. No es que aquí no vendan café en cualquier restaurante, pero todos los que me he probado han estado extremadamente aguados y un tanto fríos; fue como un oasis en pleno desierto... El café del Italian no me encanta, sin embargo sé, en cualquier lugar, a qué me sabrá. De cierta forma me sabe mucho a Puebla, siendo este el último día del año, escuchando recuentos musicales, noticiales, de chismes y demás del año, no puedo evitar pensar en la recopilación de memorias que tengo en varios Italian, no sólo del 2007 -pues en realidad no han habido muchas-, también del 2006, 2005 -oh, lejano año-, 2004, 2003, y segundo semestre del 2002... Un verdadero cúmulo de caras, humores, conversaciones, silencios entre tantas cosas más, ya se imaginarán -o, por qué no, recordarán-... Buen gusto musical de este lugar: The Cure, Regina Spektor, The Strokes, The doors, Feist, y lo mejor de todo fueron de las canciones que más me gustan... Lo que también me gustó fue que ayer eufóricamente me llené de cafeína al encontrar en pleno centro de Taxco un Punta del cielo bastante amplio, fresco y amargamente delicioso... Tomaré estos dos encuentros como buen presagio de fin de año, habrá mucho café el próximo año...

28.12.07

Personalidades múltiples

Líos y enredos tecnológicos me habían impedido escribir algo en este bló... Aunque siempre pensaba en muchas cosas qué postear ahora sólo se me ocurre esta nota. Han sido días agitados y extraños, sobre todo cansados, pero no por eso desagradables, tal vez algunos complicados. No ha sobrado tiempo, ha faltado. He dormido poco, la verdad es que me siento mejor de como me veo. Estar inmersa en la vida familiar es algo a lo que ya no estaba acostumbrada, llevo una semana y media (a mí me ha parecido como un mes) así y he sido muchas cosas: G Poppins o Bobbins (como prefieran), hacedora de piñatas caseras, consentidora exclusiva de menores de 5 años, guía de turista, Chefcita, constructora de casitas de juguete, fotógrafa oficial de todos los momentos kodak, abastecedora de dulces, maestra de cosas que no se deben de hacer cuando pequeño -según los papás-, divagadora de asuntos imposibles, instructora de dibujo, dj de fiestas, testigo neutral de discusiones, instaladora de aparatos electrónicos, auto de carreras, hada madrina que concede deseos pueriles cuasi.imposibles, receptora de noticias impactantes, armadora y desarmadora de juguetes, catador de casi cualquier cosa, reidora tenaz de n historias, inventora improvisada de técnicas desaburridoras, pensadora empedernida de sujetos lejanos, contadora de cuentos en múltiples lenguas -con todo y traducción simultánea-, etc, etc, etc... No he podido leer mucho, y menos escribir, lo que escribí se quedó perdido en la memoria borrada de varios discos duros y una memoria usb, y blá... Ya quiero que sea enero para poder regresar a las andadas -signifique lo que quiera significar eso-, con un titipuchal de buenos recuerdos...

19.12.07

R.e.m.e.m.b.e.r.

(diciembre 19, 1932 - marzo 29, 2006)
El post de Ll me recordó que hoy Elizondo habría cumplido 75 años... Por tanto sería preciso recordarlo leyéndolo. Todos mis libros de Elizondo, excepto una de las cinco ediciones que tengo de Farabeuf pues es con la que "trabajo", están en Puebla. Farabeuf, es un gran libro, sí, sin duda, pero no se reduce a eso, su obra es más amplia, va más allá de ésta o de 'El grafógrafo'... A falta de mis libros dejo el link de un texto que no deja de encantarme y hace un par de años transcribí: 'El ocaso de la tristeza' (muy ad hoc para estos tiempos). Encontré más textos de Elizondo Aquí. Enjoy!

13.12.07

° ° °

Una de las cosas que más amo de Querétaro es su cielo, de éste sus atardeceres y colores, también las nubes que pasan por aquí...

Curiosidades...

Soñé con mi mamá, estábamos en el aeropuerto, ella regresaba para que yo la acompañara al viaje, o algo así, extraño, corríamos, se hacía tarde, se me perdía el arete que se me ha perdido dos veces... No sé qué pasaba antes o después, me despertó el teléfono, era C, amiga de mi madre desde hace 40 años, me preguntó qué compañía de cable había en la casa, yo no entendía por qué me preguntaba eso a esas horas, tardé en reconocerle la voz pero le contestaba naturalmente como si supiera de quién se trataba, me había desvelado con Roth y había dormido pocas horas mi cerebro no salir aún del stand by, entonces me empezó a contar que anoche se había desvelado y que ella estaba dormida cuando la despertó el teléfono (jo) y lo primero que le dijo su marido, cuando terminó la llamada, fue que en el noticiero habían pasado un reportaje sobre una tienda en Roma, que le había llamado la atención porque él había estado ahí y por eso puso se había embobado viéndolo, y que no le iba a creer a quién habían entrevistado, C modorra no tenía ni idea, entonces R le dijo que a mi madre, C no le creía y lo interrogó, R le dijo que traía la bufanda rosa que ella le había regalado para el viaje, le dio detalles, C terminó de despertar creyéndole y me habló de inmediato para que sintonizara el canal de televisa que lleva dos horas de retraso, me dijo un montón de cosas más y colgamos. Yo prendí la televisión, no sabía si existía ese canal con esa compañía de cable, los único que ubico aquí son Universal y WB, le di 45 vueltas y nada, pensé que no lo tenía, entonces recordé que mi tía Y sí lo tiene en el DF en cablevisión, le llamé para decirle, no dejó de reírse, prometió verlo para decirme de qué se trataba... Cuando ya había perdido toda esperanza y me disponía a preparar el té verde obligado de la mañana, encontré el canal... No esperé mucho, tres minutos, la noticia hablaba de que ahora en Italia puedes recibir la imagen de tu santo favorito en tu celular, los vendedores de estampitas se quejaban de ello, en Estados Unidos era el hit, blablablá, entrevistaron a padrecitos, vendedores y demás, luego apareció mi madre, vestida de rosa, dándole su opinión a Valentina quelquechose (asumo la reportera oficial italiana de televisa), estaba en una tienda de estampitas en el Vaticano (uno de sus jefes le encargó una bendición papal para su hija que pronto se casará, me pregunto en realidad de qué sirven esas cosas, pero bueno, eso es otro asunto...), también apareció mi tía L, quien decidió unirse al viaje de mi madre hace dos semanas, haciendo como que veía no sé qué cosas (yo no se lo creí pues siempre le rehuye a esos asuntos religiosos)... Me moría de la risa, hasta Niki, la perrita, alzó la vista y paró las orejas cuando escuchó la voz de mi madre en la televisión, tampoco se lo creía... Fue raro verla en la pantalla, se veía bien, radiante, contenta, eso fue lindo...

12.12.07

deambulando

A estas horas...

...el ocio me acosa y me pongo a pensar: de quién me habría enamorado si no nos hubiéramos topado aquél otoño, recorro los nombres de los nuevos conocidos desde entonces, y nada, sólo uno, del que te dije todo lo trivial y concluí que fue mejor estar enganchada en otros lares que en esos, creo que no lo había conscientizado, habría sido tan complicado, más complicado de lo que fue de por sí, las historias habrían desencadenado un fin de temporada (más) desastroso [aunque en realidad tal vez ni siquiera hubiera pasado nada]... Supongo que por algo pasan las cosas, sospecho que por algo sucedieron así, quiero creer que un día sabré el porqué [o no], imagino que no tendrá mucho sentido...

11.12.07

I feel it in my fingers, I feel it in my toes...

Tengo guardada esta foto desde la semana pasada cuando estuve en el DF y la zona metropolitana, este matiz circulaba sin verguenza y navideñamente por Lomas Verdes... Sin palabras, mejor no les digo lo que pensé, menos lo que dijimos mi tía y yo al verlo, no pude evitar tomarle una foto...
Nunca he entendido la obsesión de la sociedad con los numeritos, te dan numeritos para todo y todo al final siempre resulta más enredado que lo que pudo haber sido sin numeritos... Por ejemplo, algo que casi siempre me perturba cuando lo presencio: la asignación de asientos en un autobús, sí es preciso tener una numeración para saber cuántos boletos van vendidos, cuántos pasajeros viajarán, pero para qué te preguntan qué asiento quieres si al final de cuentas siempre, aunque sea por uno, se hará lío, las personas terminan sentándose donde se les pega la gana, se aplastan muy cínicamente donde no les corresponde, llega el que tiene el 5 y ve que una viejita está en el 5 entonces para no molestarla y moverla se pasa al 7, luego llega el señor que tiene el 8 y se aplasta en el 15, de repente dos señoras se paran a buscar los números, no saben dónde sentarse, por más que miran en todos lados nunca encuentran dónde está el numerito que dice qué asiento es el suyo, así que minutos más tarde descubren que el 6 y 7 están ahí en sus narices pero ven que una persona ya está ahí, se indignan y dicen que duplicaron los boletos, van y reclaman, les dicen que no es posible duplicar que revisen bien su número de asiento, entonces intentan quitar al que está en el 7, exigen ver el boleto, ven que tiene el 5 y lo quitan, así que quitan a la viejita y la mandan a su lugar el 15, pero ahí está el 8 entonces también se tiene que mover, y en lo que pasa todo esto, la mitad de los pasajeros están haciendo fila para poder subirse al camión, juro que siempre que me subo a un autobús sucede algo así, aunque sea con un pasajero, todos deberían de sentarse como van llegando y ya está... Todo esto lo pensé cuando estaba en la fila del banamex esperando, pues tampoco tuvo sentido lo que ocurrió (y ocurre según una señora que estaba junto a mí "siempre es lo mismo"), a la entrada te dan un turno y los minutos aproximados que estarás ahí aplastado esperando a que una de las 2 cajeras disponibles (porque hay una tercera que está echando el chisme y contando chistes con un señor que anda por ahí con actitud coqueta) te haga el favor de atenderte, pero de repente alguien dice, hagan una fila en la caja dos, y todos los gandallas que acaban de llegar y están parados corren a la fila de la caja dos, evidentemente yo, a tres turnos de ser atendida, me quedo aplastada defendiendo mi turno 487 (así como varios que están a pocos números también), y justo cuando va a pasar el 485, el tablero tiene a bien trabarse y luego volverse loquito; en vez de decir: a ver, fórmense por turnos, una fulana llega y grita: los que están sentados fórmense atrás de los que están en la caja dos... Mis 27 minutos se convirtieron en 57...

10.12.07

El viernes me acordé de la película de Tom Hanks en la que se queda atrapado en un aeropuerto, ¿cómo se llamaba? Me sentí un poco así, sólo un poco, pues estuve ahí prácticamente todo el día y no salí para nada, llegué a la terminal terrestre y me regresé también desde ahí... Fue un día extraño, más extraño que los que usualmente he vivido en ese aeropuerto. Lo que también fue muy extraño fue encontrarme a cierto personaje que hacía mucho tiempo no veía (desde que iba al collhi), lo vi a lo lejos en el área de comida, iba vestido con la camisa amarilla que siempre traía puesta, sus pantalones caféverdosos de vestir, un sombrero como de explorador que tenía muchas banderitas, cargando con la joroba de siempre y la cabellera blanca, la mano izquierda metida en el pantalón, mirando curioso a todos lados, examinándolo todo, mirando fija y descaradamente a la gente que pasaba junto a él. Él no me había visto, eso es lo que creo, pero cuando de reojo noté que me había visto sentada entre la multitud comenzó a acercarse a la mesa en la que estaba platicando eufóricamente con mi madre y mi tía, iba directo hacia nosotras, así que yo me concentré en los ojos de mi tía, así como si les estuviera contando algo de extrema importancia, le daba sorbos vehementes a mi café, hablaba, no miraba a otro lado, entonces pasó, me miró pero no alcé la mirada, todo pasó como si él no hubiera pasado por ahí, se fue por detrás, yo disimulé muy bien porque ni mi madre ni mi tía se dieron cuenta... Cuando fui por otro café medio lo busqué en las mesas, pero no se veía, quién sabe a dónde iba, o a qué iba, llevaba una especie de maletín, así que pensé que viajaría a algún lugar y ya había documentado su equipaje, así que sólo estaba haciendo tiempo en lo que se metía a la sala de abordaje. Se veía bastante repuesto, no tan flaco como las últimas veces, ya no tenía cara de enfermo, nada de cáncer en sus facciones. Me sentí ingrata por no querer saludarlo y me dije que si lo volvía a ver tal vez ahora sí lo saludaría, jo, sólo tal vez. Siguió la espera en el aeropuerto, y pasó mucho tiempo, cuando bajamos al banco lo volví a ver a lo lejos, entonces inconscientemente me moví, luego me pregunté de cuándo a acá tomaba esa poblana actitud de no querer saludar a un viejo maestro (que tanto disgusto, odio, admiración, risas, fastidio, etc. me provocó), así que caminé hacia donde vi que estaba curioseando, pero ya no estaba, tal vez subió al área de comida o salió del aeropuerto, pensé. Mi tía se fue y yo seguí esperando con mi mamá. Esta vez la espera no me desesperó tanto como otras veces. Llegó la hora y nos despedimos, entró a la sala, yo corrí a comprar cinabons para el camino y el cafecito del otro día, volví a ver a P deambulando a lo lejos, con la mirada hacia todos lados, la boca fruncida, y la mano en el mismo lugar de siempre. Me apresuré a tomar el siguiente autobús a Querétaro, no dejaba de pensar en qué estaría haciendo ahí solo todo ese tiempo, iba, venía, a quién esperaba; también imaginé la conversación incómoda que habría surgido de saludarnos, me preguntaría por la tesis, me diría que una profesional planetaria ya debería de estar titulada o quelquechose del estilo, concluí que lo mejor fue no saludarnos porque si no me hubiera ido más triste de lo que ya estaba...

7.12.07

ZAZ

Hace unas noches descubrí que incluso en la oscuridad escribo con todos los acentos ortográficos en su lugar, no puedo abreviar palabras por más que quiero. Creo que tengo severos problemas...

4.12.07

Raymond Carver is all around

Luego de perderme un rato, pues salí por el lado contrario del que debía (me traicionó el inconsciente), llegué al café muy temprano, pedí algo de comer y beber, encontré el veintiúnico lugar libre y me senté a leer a Carver, mordida, sorbo, lectura, mordida, lectura, mordida, mordida, sorbo, lectura... estaba dentro de los relatos, riéndome por dentro y pasando las páginas ávidamente, cuando la mujer que estaba junto a mí se fue dejando su mesa llena de migajas, rápidamente un señor bigotón (que después fue bautizado como el Freddie Mercury machín, pues se parecía mucho al artista, pero era muy varonil y estaba de buen ver) y una mujer vestida de rojo (también guapa) se sentaron ahí... Yo seguía concentrada en la lectura, pero llegó un momento en el que ellos comenzaron a hablar muy fuerte, parecía que estaban poniéndose al día, ella algo le contaba de lo enferma que estaba su suegra y luego él comenzó a contarle que su mamá antes estaba así de achacosa pero que se consiguió un amigo con el que iba al cine y le había curado todos sus males... La verdad es que su plática me pareció de lo más aburrida y me esforcé por seguir leyendo, pero hablaban y hablaban, y yo esperaba y esperaba, me preguntaba qué tanto se daban cuenta de lo inevitable que era para mí escuchar su conversación pues estaban a diez dedos de distancia. Conseguí adentrarme de nuevo al libro cuando de pronto estornudé, amablemente les dije gracias y nos miramos. Ellos seguían hablando, ahora de sus hijos y de los videojuegos que tenían, él se quejaba de lo histérica que era su mujer y ella le preguntaba para qué sus hijos tenían un Xbox, un Wii y el nuevo PS (tardé varios minutos en captar qué era PS)... También hablaron del ratón de los dientes, me enteré de que los hijos de esos señores les tocan ratones millonarios, porque les dejan mínimo 250 pesos, en ese momento quise voltear a verlos y decirles: ¡QUÉ, mínimo! ¿cuánto es lo máximo?, pero de inmediato solitos respondieron mi pregunta: máximo 400, dependiendo de cuánto cambio traigan los ratones esa noche; yo estuve a punto de contarles que a mí, a lo mucho, me dejaban 20 pesos que me emocionaban tanto, que mi ratón se llamaba Sebastián y sabía escribir pues respondía los interrogatorios escritos que le dejaba junto a mis piezas dentales; que si la natación, que si Santa Claus, que si les dan domingo, que si están consentidos, que si la escuela es bilingüe, blablablá... luego de esto me fue imposible regresar al libro, el blablablá estaba en mi oído derecho no podía cerrarlo, así que comencé a hacer como que leía pero en realidad sólo pasaba los ojos por los renglones y escuchaba atentamente cada una de sus palabras, fue cuando me percaté de que en realidad eran un desconocidos el uno para el otro, hablaban con cierta confianza y conocimiento del otro, pero con reserva, ella le preguntaba si pensaba que ella tenía mal carácter, que qué parecía, blá; conforme avanzaban en la plática ella se ponía un poco nerviosa y él iba adoptando más la actitud de galán, ante lo que ella respondía con una actitud 'medio relajada' onda: claaro que eres hombre pero podemos ser sólo amigos... Mi divague llegó a la conclusión de que se habían conocido por internet (dónde más, es lo de hoy) y que después de mucho chatear y convencerse de que el otro no era un psicópata degenerado decidieron salir a tomar café, él se salió de la oficina y le encomendó a quién sabe quién recoger a sus hijos en la escuela, y ella le dejó la orden al chofer de recoger a los niños y llevarlos a casa de su madre... En eso yo dejé de esperar y de escuchar esa conversación, puse toda mi atención en la propia, luego en la primera oportunidad que hubo nos cambiamos de lugar porque a mi interlocutor no le gusta estar tan cerca de otra conversación. Después de mucho tiempo vimos salir a los dos, hacia la misma dirección. Yo me quedé con la duda de qué habría pasado después... también pensé que lo que había pasado en cierta forma era muy Carver, los tres (o cuatro, por qué no) podríamos haber sido personajes de un cuento narrado magistralmente, me gustaría saber qué le habría puesto Carver como final...

3.12.07

Gran momento. Gran escena. Gran película...
[No te encuentro y no sé nada de tu vida. Te invito mañana a ver la nueva de Wes Anderson, El viaje a Darjeeling, yo sé que nos va a gustar. Dime si puedes cómo o qué onda, escríbeme porque no tengo crédito todavía, tal vez mañana ya. beijo...]

Quoi!

Ya tiene algo así como 4 años que inauguraron este centro comercial, han ganado millones con el simple cobro del estacionamiento, siempre está lleno [a los queretanos les encanta ir a gastar y gastar y gastar ahí; en esta época todos van a comprar sus regalos navideños o pagar sus deudas o van a conocer el nuevo Starbucks -el primero de la ciudad- y hacen filas que son interminables, larguísimas, van al mixup, a tomar cafecito al Sanborns, y a todas las demás tiendas, van a... whatever] ... El caso es que en todo este tiempo nadie se ha tomado la molestia de quitar ese letrero impúdico, de nada sirve el letrero porque de cualquier forma todas las salidas del estacionamiento son muuuy confusas, da pena ajena, qué tanto costará mandar hacer uno que esté bien. Si no hubiera cámaras iría con mi Sharpie y le pondría una Z gorda y mayúscula encima de esa espantosa S; si se fijan bien parece que alguien intentó corregirlo también, pero lo censuraron y borraron la atinada corrección :| ...

2.12.07

* * *

Traje desde Puebla lo que me quedaba de Oma, me duró pocos días, así que fui a buscar más al super. No encontré la caja dorada, así que eché al carrito un Finca Santa Veracruz... [ me acuerdo que ese café lo probé por primera vez contigo, expresso, doble creo, fue un sábado por la tarde, regresábamos de caminar y comprar chicles y chocolates en el Sanborns, en el lugar estaban unos músicos, o algo así, eran muchos, hablaban muy fuerte, habían dos mujeres apuradas haciendo el café para ellos, ninguna de las dos fue a atendernos, esperamos un rato, nos mirábamos mucho, hablábamos poco, tú sugeriste que nos fuéramos pero yo fui a pedir los cafés, la manera en la que habíamos estado deshebrando el día, los minutos, los pasos, ameritaba un café más, el último de ese día, propicio preámbulo de las siguientes horas de la tarde/noche, más noche que tarde {... jazz ... ruidos ... tinto ... voces ... Owen ... fotos ... Apollinaire ... saudade ... silencios ... voces ... ruidos ... ojos ... jazz ... sueños ... noches ...} ] ...ya me iba de ese pasillo cuando de repente frente a mis ojos estaba una bolsa dorada, EXPORT LINE Coffee Beans Oma, todo el tiempo estuvo frente a mí pero no la vi porque yo buscaba una caja; así que compré ambos, el molido para mi estancia queretana y los granos para cuando regrese a la angelópolis. Imagínate a qué sabrá un Oma preparado con granos recién molidos. En la casa vieja encontré unas tazas para expresso muy monas, eran de mi padre, las he rescatado del abandono polvoso en el que estaban, me las llevaré a pasear. Te invito a tomar café en mi guarida caótica, claro no ahora, cuando regrese[s], lo más pronto posible. Te puedo preparar un expresso [doble o sencillo, corto o largo, cortado o no], o un moka, o uno de la casa (con helado de café), o café con leche, o americano [extra hot como te gusta], o todo lo anterior, con o sin canela, vainilla, nuez moscada o cacao, o como tú quieras, no hay límite. Tú dices cuándo, por qué, para qué, cómo y a qué hora. Si dices que sí prometo dejarte moler el café si quieres, además podrás echarle todos los sobrecitos de mascabada que quieras, al fin que tengo muchos...