Para asumir un gesto / vas ante aquel espejo / que guarda tu primera dicha

Resulta que la 'lectura' de José Luis Rivas en realidad era un Homenaje, AS me dio mal la información. Llegué tarde porque ya no pensaba ir, pero tenía tanto en la mente que decidí que una escape a escuchar poesía no me vendría mal. Llegué y el lugar estaba lleno, Álvaro Solís, Jair Cortés y Alí Calderón presentaban/homenajeaban al poeta veracruzano, ah y el Lic. estaba de moderador (¿cómo se llama?). Ni una silla libre, jóvenes de preparatoria abarcaban todo (acarreados de todos los que dan clases, pensé); unos se sacaban fotos chistosas, otros se reían, una parejita fajaba alegremente, otros se manoseaban, uno que otro sí estaba atento y apuntaba. Medio escuché lo que decían sobre él, Álvaro le escribió un poema que sonaba bien pero no logré asimilar del todo, Rivas se emocionó y le agradeció, la verdad es que no dejaba de distraerme con los niños riéndose, luego con los que se iban, con los que pasaban y llegaban, con uno que otro viejo conocido que me saludaba... Mientras todo eso sucedía yo me preguntaba qué preferirá un poeta de la talla de José Luis Rivas, lleno total o pocos atentos interesados, no sé, una vez un poeta muy bueno al preguntarle si había asistido mucha gente a su lectura, me respondió que no, pero que habían estado los que tenían que estar... Cuestión de enfoques, supongo. La lectura de sus poemas fue larga, en voz baja, alcancé a percibir uno que otro verso que me gustó, muchos empezaron a irse, seguro tenían que llegar a su casa, la verdad es que prefiero leerlo. Al final quedaron los que todo el tiempo estuvieron silenciosos y atentos. Se acabó, un aplauso caluroso y con menos de la mitad que al principio estaban. Me pasó, sólo un poco, lo que no quería que me pasara en el Congreso de Poesía y Poética, uno que otro preguntándome si todavía vivía en Puebla, en qué andaba qué hacía, terminé escapando de las preguntas y me escabullí con los que saben más de mi vida y sólo me reclamaron por no aparecer en el Congreso, en el chisme estaba cuando alguien dijo ahí viene A, y entonces yo me quedé helada, no tuve tiempo para ir a esconderme de mi asesor de tesis. De inmediato me puse colorada y avergonzada de sobra, AS, según él, dijo algo para 'romper el hielo', algo así como, sólo salió para escuchar al maestro Rivas, en realidad se la pasa encerrada haciendo la tesis, hacía mucho que no la veíamos, ya se iba, blablablá, A sólo me miró y le dio mucha risa, yo no le pude decir nada, después se fue a saludar a no sé quién, y cuando yo todavía buscaba un pedazo de tierra para meter la cabeza, regresó a despedirse, de lejos me dijo, pues espero saber algo pronto de ti, e hizo una seña con la mano como si estuviera escribiendo, yo sólo pude decirle, sí sí, prometo que pronto, bueno, no tan pronto como quisiera, pero próximamente, y se fue con su cordial sonrisa característica... Cuando me iba sintiéndome más culpable que nada, fui arrastrada a la cena con el poeta veracruzano, terminamos en un lugar al que hacía mucho tiempo no iba, olía a perejil frito y me acordé de cosas -qué raro-, estuvimos sentado frente a frente, ni siquiera nos presentaron, no tenía idea de quién era yo, sólo nos sonreímos, estaba callado, engentado y un poco serio, se quería reír de las pocas sandeces que decíamos, pero no se atrevía, demasiado cansado para seguir las bromas, demasiado atento intentando captar cómo iba todo. Lo miraba sentada detrás de mi nariz, escuchando a D junto contándome no sé qué, y al otro lado a A convirtiéndolo todo en doble sentido. ¿Qué pensaría a esas horas? Yo, que si lo veía en la calle no imaginaría que es un Aguascalientes o un Villaurrutia, menos que es un excelente traductor de Perse, o T. S. Eliot, sólo un hombre con buena vibra y agradable. Creo que esos son los escritores que más me simpatizan...

Comentarios

D. dijo…
Se llama Jorge Mendoza, estaba su nombre en el cartel, y... o sea que no me escuchas? no es sólo mi falta de intuición por estar enferma.
G Velázquez dijo…
D:
Jorge Mendoza, eso, no vi el cartel de frente, y de cualquier forma no le presté atención, sólo vi el nombre del homenaje y quiénes lo traían, no más...

Sí te estaba escuchando, hablabas de tu adicción a la fenilanilina, que querías algo caliente, te preguntabas qué tal estaría el chocolate, entre otras cosas... Era sólo que Rivas me tenía como más curiosa de lo normal, sí te estaba escuchando, y también a AS, puedo hacer varias cosas a la vez, tú no?

Esa gripa se te quitaría durmiendo 24 horas, ya te lo he dicho, y echándote tomillo del que te di, qué no te alivianó?

Saludotes!
D. dijo…
Fenilalanina... no dormí 24 pero sí como 20, y gracias por el tomillo y los cuidados...OoO...
G Velázquez dijo…
Eso, fenilalanina, ese doble la me causa problemas, ni siquiera puedo pronunciarlo bien, menos escribirlo bien... Lo que también necesitas es feniletilamina...

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