I

Si te busco y te sueño y te persigo, / y deseo tu cuerpo de tal suerte / que tan sólo aborrezco ya la muerte / porque no me podré acostar contigo; // si tantos sueños lúbricos abrigo; / si ardiente, y sin pudor, y en celo y fuerte / te quiero ver, dejándome morderte / el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo; // si quiero que conmigo, enloquecida, / goces tanto que estés avergonzada, / no es sólo por codicia de tus prendas: // es para que conmigo, en esta vida, / comparta la impureza, y que manchada, / pero conmovedora, al fin me entiendas.
Tomás Segovia de Sonetos Votivos
[Muy buenos poemas, no recomiendo que se lean por las mañanas cuando uno no se quiere levantar, creo que es más para las noches...]

Comentarios

LSz. dijo…
Mira, mira, mira. Una buena y excitante elección para lecturas matutinas.
Anónimo dijo…
como me gustaría ser quelqu'un.
att. tu amigo imaginario
G Velázquez dijo…
lsz:
ja, pues, no lo sé, ya lo he dicho, creo que sería mejor tomarlo como lectura nocturna...

anonyme:
confesaré que quelqu'un, teóricamente ya tiene su libro, sólo falta que se lo entregue. gracias por pasar.

saludotes

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