31.12.06

Éstas son las últimas cosas -escribía ella-. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo.
No espero que me entiendas. Tú no has visto nada de esto y, aunque lo intentaras, jamás podrás imaginartelo. Éstas son las últimas cosas. Una casa está aquí un día y al siguiente desaparece. Una calle, por la que uno caminaba ayer, hoy ya no está aquí. Incluso el clima cambia de forma continua: un día sol, seguido de uno de lluvia; un día de nieve, luego uno de niebla; templado, después fresco; viento seguido de quietud; un rato de frío intenso y hoy, por ejemplo, en pleno invierno, una tarde de luz esplendorosa, tan cálida que no necesitas llevar más que un jersey.
Cuando vives en la ciudad, aprendes a no dar nada por sentado. Cierras los ojos en un momento, o te das la vuelta para mirar otra cosa y aquella que tenías delante desaparece de repente. Nada perdura, ya ves, ni siquiera los pensamientos en tu interior. Y no vale la pena perder el tiempo buscándolos; una vez que una cosa desaparece, ha llegado a su fin...
P.A.

30.12.06

Para la tía Toña ahora la memoria es más tenaz que el presente, ya no me preguntará si sigo en Puebla, ni me recordará cuánto me parezco a mi papá en muchos sentidos, no me relatará historias familiares, nunca volverá a decir que ya se quiere morir y que extraña a Madrina, no contará quién la ha ido a visitar, ni dará razón de la vida de todos, no sollozará cuando nos vayamos; ahora sólo cantará, y contestará monosílabos, nos verá sin mirarnos... Me preguntó qué pensará al irse a dormir, qué sentirá cuando despierta.
El consuelo de todos es que seguro a los 101 años es normal, a mí sigue sin convencerme.

26.12.06

Untitled

by paul connell

Noticia de La Jornada

Berlín. El escritor alemán Günter Grass, Nobel de Literatura 1999, fue hoy seleccionado como ganador del Premio Ernest Toller 2007, por la postura pacifista y unidad social que expresa en sus obras. En un comunicado, la Sociedad Ernst Toller destacó que el galardón será entregado a Grass en la próxima primavera, junto con los cinco mil euros (unos seis mil 500 dólares) con los que está dotado el premio. "Con sus textos literarios, Grass tomó parte en debates sociales y compartió la postura pacifista de Toller", destacó el jurado en sus alegaciones para entrega del premio. El galardón lleva el nombre de Ernest Toller, quien junto con Bertolt Brecht, fue uno de los principales dramaturgos de la República de Weimar y autor de obras pacifistas, selló característico en las novelas del Nobel de Literatura 1999. Según la Sociedad Ernets Toller, Grass aboga en sus obras por la tolerancia entre las naciones y el fin de las deferencias de la sociedad como Toller, quien fue condenado en 1919 a prisión y en 1933 emigró a Estados Unidos tras el ascenso de Adolfo Hitler al poder. La designación del Premio Enerst Toller 2007 a Grass es anunciada luego de la polémica desatada en meses pasados por la publicación del libro "Pelando la Cebolla" sobre sus memorias, en el que el escritor admitió haber pertenecido a las fuerzas nazis.

25.12.06

Curiosidades navideñas

  • Un monaguillo al entrar a la iglesia a la que me llevaron a misa, me dijo que me había equivocado de puerta, que la sinagoga estaba pasando el Superama, no antes; a lo cual le respondí, no, no me equivoqué vengo con mi familia, feliz hanouka, shalom. -No vuelvo a usar falda larga, botas y abrigo cuando me lleven a misa-
  • Saliendo de la misma iglesia me topé con González Iñarritu, tiene el cabello más chino y la actitud de divo más subida de lo que pensaba, entró y salió inmediatamente, no volteó a ver a nadie, ni siquiera al niñito Jesús.
  • Cuando algunas personas nos preguntaban a mi hermano y a mí, dónde estaba el hermano mayor y nosotros respondíamos que estaba "en Barcelona", no faltó quien corrió con mi mamá a felicitarla porque ya iba a ser abuela... -¿qué onda?-
  • Pasé todo el día ayudando a preparar la cena -lomo, pavo, pierna, bacalao, romeritos, ensalada de manzana, ravioles, caldo de camarón-, y terminé comiendo sólo pasta.

18.12.06

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Visita express, café obligado en primer lugar, exquisito y ácrono... Luego buscar lo inlocalizable y encontrarlo en el primer lugar que entré, regresar al metro, ahí me sentí en un happening, transbordé y pasé por las mismas estaciones varias veces, siempre lleno y tardándose más de lo normal, aquí, allá, blá; un señor me acarició la mano izquierda muy cortazarianamente, yo sentí que mi mano había sido un poco menos que profanada, cinco segundos y pensé en cachetearlo o darle un manazo -muy ad hoc-, pero era eso o caerme, segundos después me alejé del lugar de la escena, ya tenía que bajar. Perdida en túneles de guardaequipajes, vueltas aquí no, allá, allá no, mejor enfrente. Y en El Estanquillo mi emoción se centró en la terraza:
Más trajín, caminar sin sentir los pies, té frapé de mango, más detectives salvajes, T, regresar al principio, pasar por segunda vez por el maldito túnel de la ciencia -¿he dicho cuánto lo odio?-, caótico viernes de quincena, y al recordar la colección de Monsi se pusieron en mis ojos, evité flash para no causar molestias -nótense las dicotomías-: Fin